Black Friday, Ciber Monday y Navidades, ¿están la logística y el transporte preparados?

De forma habitual el “gran peack season” que incluye el Black Friday, el Ciber Monday, las navidades y las devoluciones en enero conforman el espacio temporal de mayor trabajo para las empresas de logística y transporte en el ámbito B2C o ecommerce.

Este gran peack season se esta aproximando y este año esta marcado por el coronavirus por lo que se espera que las cosas cambien. Se cree que las ventas digitales alcances niveles antes no vistos y que ello haga aumentar la presión en la capacidad del sector logístico y transporte sobre el envío.

La pandemia del Covid 19 ha obligado a muchas empresas a operar en niveles de pleno Black Friday, solo tenemos que recordar las noticias de las ventas de los gigantes como Amazon en plena pandemia. Los clientes se han movido hacia el comercio digital con crecimientos por encima del 35% en algunos meses. Según distintos estudios este crecimiento seguirá siendo muy importante tanto en Black Friday como en Navidades, estimándose un posible crecimiento de las ventas sobre el 20%.

Y conocemos que quiere decir eso: mas envíos para repartir.

Se espera que las ventas de las distintas campañas en global supongan unas ventas inferiores a los años anteriores. Todos los análisis coinciden en que las ventas del canal online no sustituirá a la bajada de la venta física pero si supondrá una importante ayuda en sus cuentas de resultados. Por ese motivo se espera una campaña donde los comercios hagan especial esfuerzo en la parte digital ofreciendo al cliente compras seguras y fáciles, siendo la logística y el transporte una parte importante de esa experiencia de compra.

Como afectará al transporte y la logística

Hacer previsiones en la época de coronavirus es muy difícil ya que se esta pendiente de los mandatos que las autoridades sanitarias imponen. Todas las previsiones pueden saltar por los aires si por ejemplo se confina plenamente una ciudad o comunidad autónoma, o se restringe el número de personas a grandes centros comerciales etc.

Si la situación no cambiara mucho debemos de centraros en lo que supone para el comprador las prioridades una vez que hace click en su compra: el plazo de entrega, la información y la disponibilidad de interactuar con la empresa que le transporta su pedido.

Surgirán sobre las empresas de transporte unas presiones de cuya correcta gestión puede suponer que la campaña de navidad no resulte un fracaso:

Aumento del volumen de envíos:

Se están dando muchas cifras sobre el aumento del volumen de envíos. Todos ellos se basan en el crecimiento muy importante de las ventas en el canal online y las predicciones dicen que puede suponer un retraso en las entregas producido no solo por ese gran volumen sino por las altas densidades de tráfico en las ciudades, las estructuras de las propias redes de transporte o las limitaciones de acceso a ciertos puntos para poder realizar una distribución de “ultima milla”.

Cifrar porcentualmente cuantos envíos no serán entregados en plazo se antoja muy difícil, las redes de transporte todavía tienen capacidad para asumir un mayor volumen de envíos B2C. El problema es que estas redes desean tener un mayor ingreso por envío repartido, no solo es una cuestión de capacidad de las redes sino de ajustar los precios a los servicios elegidos.

-La gestión de las devoluciones:

Otro punto de presión importante para el transporte y la logística será la correcta gestión de las devoluciones. Mas compras digitales significan mas envíos y en consecuencia un aumento de la mercancía que será devuelta a origen.

En este punto las posibilidades de cambio por parte de las empresas de transporte son casi mínimas, los servicios de logística inversa están correctamente implantados y en funcionamiento. Solo tenemos que tener claro el alto coste que tiene la logística inversa, las gestiones tanto de recogida como de gestión administrativa son mayores.

Soluciones

Para poder hacer frente a estas presiones podemos tratar de poner encima de la mesa distintas soluciones:

-Aumento del volumen de envíos:

Una solución para poder evitar la crisis que puede suponer no entregar en plazo, el propio comercio electrónico debe de ofrecer otras alternativas al cliente para que pueda recoger su envío, tal como recoger en tienda, en un punto de conveniencia, en una taquilla inteligente o activar una dirección “alternativa” como puede ser el lugar de trabajo para aliviar la presión que se ejerce sobre las compañías de transporte.  

Otra recomendación es hacer que el destinatario pueda “interactuar” con la empresa de transporte, que esta disponga de un servicio que le permita cambiar de dirección de entrega aun y cuando el envío ya esta en ruta de reparto.

Y por último, una propuesta a futuro sería la variabilidad de los precios, que los precios de la distribución sean variables como lo son por ejemplo el alquiler de una habituación de hotel, cuyo precio es distinto en época alta y baja. En el transporte se debería de plantear una situación similar, no es lo mismo la distribución en Febrero o marzo que en Diciembre

-La gestión de las devoluciones:

La única solución para reducir la logística inversa es que las tiendas de comercio electrónico recurran a distintas acciones para que estas no se den. Además de las herramientas propias de su web como una correcta explicación del producto o una fotografía fiel y real del mismo, algunas sobre todo del sector del retail deberían de cambiar o variar su política de devoluciones gratuitas.

Cambiar el comportamiento del consumidor es difícil pero es el único camino para poder ajustar este punto, las devoluciones son una parte por la cual muchos ecommerce tienen perdidas, gestionarlos correctamente puede suponer su supervivencia.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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