Como organizar tu almacén

Uno de los espacios mas olvidados en la empresa suele ser “el almacén”, ese sitio donde viven unos operarios muy peculiares y singulares, constantemente enfadados con los otros departamentos de la empresa, y al que por experiencia puedo decir que no se le suele hacer mucho caso.

El almacén es el “pulmón” por el cual  transitan todas las mercancías que como empresa podemos comprar y vender; a menudo las compañías se encuentran en la tesitura de tener que ordenar y reorganizar su almacén principalmente por dos motivos:

1-Espacio: necesitan mas espacio para otras secciones de la empresa y el almacén es el candidato ideal para suministrar ese espacio adicional

2-Servicio: se detectan fallos importantes de servicio.

Como comentaba en el post ¿Por que un consultor logístico externo?   las empresas no disponen de personas formadas en procesos logísticos, optimización de almacenes o mejora de procesos, y para ello es necesario contar con un consultor externo especializado que nos pueda guiar y ayudar en intentar mejorar nuestro almacén y en consecuencia nuestros procesos logísticos.

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No obstante, existen algunas directrices genéricas que todo gestor de un almacén debe de tener en cuenta:

Adaptación del almacén a tu producto

Puede parecer lógico, pero el primer paso tiene que ser diseñar nuestro almacén, planificar como queremos que sea en lugar de ir poniendo las cosas de forma desordenada. Adaptar el almacén a nuestro producto es básico, no es lo mismo diseñar un almacén de piezas de recambio de automoción donde el 80% del producto es de tamaño relativamente reducido que diseñar un almacén para conservas en palets.

Dependiendo del tipo de mercancía que tengamos en nuestro almacén, debemos de asignar distintas zonas:

1-Zona de Almacenamiento

2-Zona de recepción de mercancía

3-Zona de expedición de mercancía

4-Zona de picking

La zona de almacenamiento dependiendo del tipo de producto lo tendremos que variar, si es mercancía paletizada como las conservas un almacenaje en estantería es lo idóneo ya que aprovecharemos la totalidad de altura.

Otra cuestión importante es tener claro la rotación de los productos, los productos o familias de productos de mayor rotación (entrada y salida) deberán de ser ubicados en un lugar donde menos esfuerzo represente alcanzarlos y poder posicionarlos en las zonas de recepción y expedición. Este simple gesto representa un importante aumento de la productividad al necesitar menos tiempo para poder hacer la entrada o preparar el pedido, un ahorro de tiempo que supone dinero contante y sonante para la empresa.

Orden y control

Otros dos aspectos lógicos como mantener el orden y el control sobre el almacén son piezas fundamentales para un buen funcionamiento,  pongamos un ejemplo:

Todos hemos visto alguna vez el programa “Pesadilla en la cocina” de Alberto Chicote; y todos recordamos que una de las principales directrices es tener orden en los trabajos que se hacen, como numerar las mesas, indicar en las comandas quien es el que esta gestionando esa mesa, cuantos comensales son etc etc.

 

En nuestro almacén es igual, ¿como podemos tener orden si no tenemos identificadas las zonas de nuestro almacén? ¿Como podemos saber que tenemos en cada estantería si no tenemos identificado cada hueco de esa estantería?

Numera tu almacén, identific a y nombra cada zona, que todos los operarios sepan cuando se habla de la Playa A1 por ejemplo, es la zona de almacenaje a suelo y la sección A1 es la primer cuadrante, simple y efectivo.

Pero no solo debes de tener orden, sino que ese orden está a merced del control, no solo debemos saber donde están los productos (zona, estantería etc), sino que debemos de controlar cuantos tenemos por ejemplo.

Para eso mi recomendación es plantearse la introducción de un SGA ( sistema de Gestión de Almacén). Es una herramienta (software) que nos permite reorganizar y optimizar las operaciones que hagamos en nuestro almacén ya que permite ordenar a los operarios en las tareas que tienen que realizar en las entradas y salidas de los productos. Igualmente no permitirá poder tener un máximo control del stock que tenemos en el almacén, otra cuestión importante.

Conclusión

La correcta gestión de un almacén puede suponer un diferencial de servicio importante frente a nuestros competidores; ser capaz de atender todas las demandas tanto de clientes como de otros departamentos de la empresa es una tarea que deben de realizar personas con las capacidades y conocimientos suficientes. Si las directrices que hemos comentado no son suficientes puedes externalizar el servicio hacia empresas de logística que cuentan con el personal y el conocimiento necesario.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

contacto@informacionlogistica.com

 

 

Carlos

Experto en todo lo que tenga que ver con el transporte, la logística y el ecommerce.