El ecommerce pone en jaque la movilidad urbana

Si ya es misión casi imposible buscar un hueco para aparcar nuestro coche particular en cualquiera de las ciudades españolas, imaginemos la verdadera «tortura» que es enfrentarse día si y día también a esta misma situación si nos dedicamos al transporte de mercancías y tenemos que repartir mas de 100 envíos de todo tipo antes de que el sol se ponga.

Es verdad que repartir nunca fue una labor grata, buscar un sitio donde poder aparcar nuestra furgoneta o camión, discutir con agentes de movilidad o policía municipal además de intentar llegar antes que tu competencia  o que el servicio se cumpliera ya eran variables que añadían una importante dosis de estrés a la que hoy día sumamos la falta de espacios para aparcar así como la proliferación de mas repartidores que se dedican a las entregas de comercio electrónico.

Segunda, terceras y cuartas filas en las zonas de descarga

El crecimiento del comercio electrónico en España estimado en un 20% anual esta generando un verdadero problema de movilidad que parece pocos ayuntamientos han tomado en cuenta hasta la fecha.

Es verdad que el sector del transporte nunca fue muy disciplinado en lo referente a buscar espacio para realizar las labores de descarga, todos hemos visto alguna furgoneta subida en una acera con los cuatro intermitentes puestos o al mensajero de turno discutiendo con el agente municipal diciendo que «solo era un minuto, una entrega…».

Pero la situación actual se esta convirtiendo en insostenible en muchas ciudades. Desde los ayuntamientos se trabaja por lograr una ciudad mas «amable», eliminando plazas de aparcamiento en los centros urbanos o peatonalizando muchas calles. Estas acciones unidas a la activación de la economía y sobre todo al aumento de las ventas de comercio electrónico esta provocando que existan mas vehículos de distribución en un menos espacio. El resultado es que vemos en muchas calles segundas filas, terceras e incluso cuartas…

Resultado de imagen de furgonetas aparcadas en la acera

La distorsión que genera el ecommerce

El reparto de todo tipo de compras adquiridas por internet tiene como principal destino los domicilios de los compradores. Para poner como ejemplo en la ciudad de Barcelona se calcula que anualmente se realizan 20 millones de compras de ecommerce, lo que suponen 20 millones de entregas si fueran compras unitarias o lo que es lo mismo, casi 55.000 entregas al día. Si calculamos que cada chófer entrega de media unos 100 envíos ecommerce tenemos la cifra de 550 furgonetas repartiendo por la ciudad de Barcelona.

El problema no son las 550 furgonetas sino que estas se añaden a los vehículos que ya reparten de forma habitual, y sobre todo la «concentración horaria», es decir, estas furgonetas se concentran entregando entre las 10:00 y las 17:00 horas lo que hace que la situación se convierta en insostenible.

La distribución del comercio electrónico además  se complica porque hay muchas devoluciones y entrenas fallidas. El porcentaje de envíos no entregados esta bajando año tras año por la labor de «evangelización» que se esta llevando adelante en la búsqueda de nuevas formas de entrega como son los Click&collect o drop point. No obstante la cifra de envíos no entregado se sitúa sobre el 20% que se suman a esos 55.000 envíos diarios de ecommerce que se entregan en una ciudad como Barcelona….

 

¿Soluciones?

Queda claro que la gestión actual es absurda y tiene fecha de caducidad. Las autoridades municipales deben de tomar las riendas de este problema en lugar de mirar hacia otro lado pensando que con peatonalizar las calles y eliminando aparcamientos se es sostenible y se cumple con la mejor movilidad.

Pero el problema no solo es de las autoridades públicas sino que también lo es del consumidor, al cual se debe de sensibilizar primero al consumidor para hacerle ver que el transporte no es gratuito por mucho que en su web de compra de comercio electrónico así se lo indique. El transporte tiene un coste por si mismo además de los costes medio ambientales y los de movilidad, por lo que el esquema actual no tiene futuro y se deben de buscar soluciones.

En el blog informacionlogistica.com ya hemos tratado posibles soluciones como son las de segmentar las entregas con el objetivo de intentar desviar envíos con entrega domiciliaria hacia otros sistemas que están tomando cada vez mas peso como son los puntos de conveniencia o las taquillas inteligentes, pero esta vez queremos poner el foco sobre otro sistema que se esta implantando para la mejora de la última milla como son los mini hub o plataformas de proximidad.

El sistema de entregas con mini hubs o plataformas de cercanía lo que hace es aproximar en un solo vehículo la mercancía que podrían llevar muchas furgonetas hasta un emplazamiento urbano y de cercanía dese otros vehículos mas sostenibles pueden hacer la entrega de última milla e incluso ese mini hub puede ser utilizado como punto de recogida y así también ser un punto de conveniencia y ofrecer el servicio Click & collect.

El actual problema de este tipo de instalaciones es la falta de volumen suficiente para poder ser sostenible. Para ello se deben de dar alianzas que permitan su sostenibilidad como la que pueden tener distintas empresas de transporte si sin consecuentes con la movilidad y abandonan temporalmente ese mantra de no colaborar con un competidor aun en situaciones donde ambos se benefician.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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Carlos

Experto en todo lo que tenga que ver con el transporte, la logística y el ecommerce.