Just in Time: entrega en plazo no es entrega rápida

¿Qué es el just-in-time? Just in time es una forma de suministro de mercancía que se puso de moda hace tres décadas. Fue propulsado por la industria de la automoción para luego ser copiado por todos los actores económicos, el control y mantenimiento de los inventarios logísticos al mínimo nivel posible hizo que los suministradores tuvieran que entregas los productos justos y necesarios en el momento necesario para que el proceso productivo no se paralizara. Había nacido el concepto Just in Time.

No es la primera vez que en informacionlogistica.com hemos tratado sobre la importancia de la gestión de los inventarios como una de las partes importantes de la propia gestión logística. El Just in Time nació como un sistema de gestión de inventarios dentro de la industria de la automoción (los primeros datos sitúan el principio en la década de los años 80 en Japón y de la mano de la firma de coches Toyota). Se extendió rápidamente ya que los beneficios que reportaba en la reducción de costes (menor inventario y menor stock) era visible rápidamente.

Este sistema hoy día esta completamente interiorizado en la gran industria y es una forma de trabajo digamos que habitual para las empresas de transporte y logística hasta el punto en el que el propio concepto ya no esta en boca del día a día. Esta aceptación general también esta provocando una confusión de conceptos entre Just in Time (entrega en plazo) con entrega express (transporte rápido)

Just in Time en positivo

La entrega en plazo tiene ventajas importantes para los clientes. El mas visible como hemos comentado el la reducción del nivel de stock necesario. Mantener un stock «ajustado» beneficia al cliente con la bajada de los costes de compra, del almacenaje, del espacio y de los recursos humanos necesarios.

Otro beneficio es que con un stock ajustado es que se pueden controlar mejor la caducidad de los mismos reduciendo las perdidas por mercancía obsoleta. Y no podemos olvidar que un sistema de este tipo exigen también una relación mucho mas cercana con los proveedores de materia prima o mercancías. Esta relación en este tipo de sistemas salta del habitual proveedor-cliente a la de partner-cliente.

Just in Time en negativo

Como todas las cosas también el Just in Time tiene una parte no tan «atractiva». El nivel organizativo que se necesita para implementar un sistema de este tipo es muy alto y no todas las empresas lo tienen siendo el principal error de los fracasos al poner en funcionamiento este sistema.

En muchas ocasiones los operadores logísticos si tienen por su propia actividad el conocimiento y herramientas para llevar adelante un proyecto así y son muy conscientes de que un fallo, un retraso o una suspensión de las entregas tiene un efecto directo sobre la producción del cliente.

Cada fallo en esta cadena crea un efecto negativo con impacto directo en los costes (aumento) así como la posible rotura de stock y parada de producción. Como se puede observar el principal efecto negativo del Just in Time es la falta de control y también la incorrecta gestión de los datos. La falta de previsión impacta de forma negativa y elimina todas las ventajas competitivas que hemos podido ganar con la implantación de este tipo de procesos

 

¿Y el transporte?

Hasta ahora hemos vistos el Just in Time desde la óptica del cliente pero el transporte es también parte de este proceso aun y cuando no se ha contado mucho con el siendo pieza fundamental. Desde la implantación del Just in Time la espada de damocles que supone la llegada en un tiempo determinado es la tónica general.

La llegada en un tiempo determinado o ETA (Estimated To Arrival o tiempo estimado de llegada a destino) que se inicio al principio esta derivando en un transporte express o entrega rápida. La reducción de los plazos de entrega han desvirtuado el concepto de Just in Time para llegar a ser una entrega express.

El Just in Time actual es en muchos casos «irreal» ya que los plazos que estipulan para las entregas muchas veces no son posibles de cumplir por el tipo de vehículo que se necesita y si se quiere cumplir con todas y cada una de las legislaciones tanto nacionales como internacionales.

Este es el gran problema actual y es que se han ajustado tanto los procesos productivos y se es tan sensible a los cambios de la demanda que el concepto Just in Time esta ya obsoleto y caduco, hoy día solo existen entregas ultra rápidas, por ese motivo no debemos de confundir los dos conceptos.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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Carlos

Experto en todo lo que tenga que ver con el transporte, la logística y el ecommerce.