Uno de los parámetros que mas se mira no solo en el ámbito de la logística sino en toda empresa que tenga un almacén desde el cual distribuye sus productos a los clientes es el stock de seguridad, pero, ¿Qué es el stock de seguridad?

Como bien indica su nombre se trata de la parte del inventario que se tiene en el almacén y cuyo objetivo es poder hacer frente a las peticiones de los clientes cuando existen imprevistos como pueden ser retrasos en los proveedores, problemas logísticos o una variación muy brusca de la demanda. El objetivo es tener las existencias necesarias que nos hagan mantener la seguridad de poder cubrir las ventas y evitar caen en una rotura de stock (falta de existencias para cubrir la demanda de los clientes).

El inventario de existencias nunca es estable en un almacén, tiene fluctuaciones que provienen en un mayor número de existencias cuando entran nuevas mercancías desde los proveedores hasta una bajada de las mimas cuando sale la mercancía destino cliente. Controlar estos picos y valles es de máxima importancia y en el caso de los valles, si este es muy acusado poder utilizar el stock de seguridad.

Pero no debemos de confundir los términos stock de seguridad con stock mínimo operativo; el primero es un stock de seguridad que permanece en el inventario para ser utilizado en casos de emergencia, el segundo es el nivel de stock que define el punto en el cual debemos de comenzar a utilizar el stock de seguridad.

El stock mínimo es el que determina el inicio de un nuevo ciclo operativo con petición de material o producto a los proveedores, es el punto donde la maquinaria se debe de poner en marcha para reponer los stock, pero ese punto siempre esta por encima del punto del stock de seguridad. El transcurso desde el punto mínimo operativo hasta el stock de seguridad es el tiempo en el que si existe algún imprevisto en la producción o en los proveedores y es detectado, podremos no necesitar utilizar ese stock de seguridad.

¿Stock mínimo operativo fijo o dinámico?

La operativa mas habitual es fijar un punto de stock mínimo operativo y en consecuencia un stock de seguridad “fijo”, que no cambia con el paso de las semanas. Para encontrar el punto del stock mínimo se suelen utilizar métricas y datos de años o campañas anteriores, se utiliza el historial pasado para definir el futuro siempre bajo unos parámetros que se creen que poco pueden cambiar.

Una de las enseñanzas que nos deja la pandemia del coronavirus es que precisamente utilizar el pasado para intentar predecir el futuro es de un riesgo máximo. En tiempos pasados las empresas realizaban sus predicciones de ventas a final del año o ciclo, establecían sus necesidades y como resultado de ello se determinaba una cantidad como stock de seguridad y un punto “crítico” como nivel de stock mínimo operativo.

En los nuevos tiempos de la Logística 4.0 los viejos modelos no son replicables, toda la cadena de suministro debe de adaptarse a un mercado cada vez mas cambiante y competido donde el viento puede cambiar de dirección en unas pocas horas. Uno de esos cambios que todavía no consiguen asentarse es introducir un valor de stock mínimo operativo dinámico frente a un valor fijo para todo un  periodo (trimestre, año..).

Las empresas tanto logísticas como industriales que incorporen en su día a día un valor dinámico estarán adaptando su estructura de trabajo, su mercancía almacenada (inmovilizado ) y recursos a la realidad de cada momento. La pregunta para muchos es saber como hacerlo. La respuesta es sencilla: mediante sistemas de IA y Big Data.

Para poder establecer un sistema dinámico se debe de trabajar con los datos de una forma que mediante sistemas de Big Data nos permitan optimizar las cadenas de suministros. Las nuevas tecnologías o transformación digital como tanto se menciona permiten poder trabajar con modelos predictivos que ajustan la producción, las compras y la logística, logrando un ahorro de costes y una clara mejora de la productividad.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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