El Gobierno mantendrá las ayudas al combustible vinculadas a la crisis derivada de la guerra de Irán hasta el 31 de diciembre, según ha confirmado el ministro de Economía, Comercio e Industria, Carlos Cuerpo, este martes en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. La decisión llega justo antes de que expire el paquete anterior, y responde a un escenario geopolítico que el propio ministro ha calificado de gran incertidumbre e inestabilidad.
El nuevo esquema replica el modelo de rebaja decreciente ya aplicado entre julio y septiembre. En materia de carburantes, el Impuesto sobre Hidrocarburos se reducirá 20 céntimos de euro por litro tanto en gasolina como en gasóleo durante octubre, como consecuencia de la subida de precios registrada en agosto, para bajar a 13 céntimos en noviembre y a 6 céntimos en diciembre. Al igual que en la convocatoria anterior, la norma incorpora una cláusula automática de reactivación que devolvería el descuento a los 20 céntimos si los precios suben por encima del 10% durante noviembre o diciembre.
El tercer paquete prorroga además las ayudas específicas para agricultores, ganaderos, armadores y transporte profesional por carretera, y suma una novedad relevante para el sector ferroviario, una nueva línea de ayuda de 15.000 euros por locomotora diésel destinada al transporte de mercancías, una medida que el propio sector venía reclamando.
Cuerpo ha defendido la eficacia de estas medidas señalando que aproximadamente un 50% del aumento de precios provocado por la guerra de Irán ha podido amortiguarse gracias al paquete de choque, y ha vinculado directamente la inflación energética con el dato adelantado del IPC de septiembre, situado en el 4,9%, de los cuales dos puntos porcentuales corresponderían al encarecimiento energético. El coste total para las arcas públicas de este tercer paquete de ayudas se sitúa, según el propio ministro, en más de 12.000 millones de euros, a la espera de conocer el detalle preciso de la medida cuando se publique de forma oficial.
Carlos Zubialde





