Quince años después de su llegada a España, Amazon ha cerrado 2025 con ingresos brutos superiores a los 9.000 millones de euros en el mercado español, un crecimiento de algo más del 12% respecto al ejercicio anterior, según cifras de la propia compañía. El beneficio antes de impuestos se sitúa ligeramente por encima de los 290 millones de euros, una cifra estructuralmente contenida en relación con el volumen de actividad, ya que la compañía reinvirtió 6.500 millones de euros durante el ejercicio, su mayor registro hasta la fecha, destinados a ampliar capacidad logística, reforzar infraestructura cloud y sostener el crecimiento de la plantilla.
El modelo que esos números describen es el mismo que Amazon ha aplicado desde su llegada al país: ingresar a gran escala, reinvertir casi todo y cerrar el ejercicio con un margen reducido, de forma que el beneficio declarado refleja más la intensidad de la inversión que la capacidad real de generación de caja del negocio. Desde su llegada a España, la compañía acumula más de 25.000 millones de euros en inversión, con una red que roza las 40 instalaciones logísticas distribuidas por el territorio, oficinas corporativas en Madrid y Barcelona y los centros de datos de AWS en Aragón.
El empleo directo supera las 30.000 personas, lo que sitúa a Amazon entre los principales empleadores privados del país, con una plantilla que combina perfiles de logística, ingeniería, desarrollo de software e inteligencia artificial. La contribución fiscal total declarada supera los 1.500 millones de euros, una cifra que multiplica varias veces el beneficio antes de impuestos y que refleja el peso del IVA recaudado tanto por la actividad propia como por las ventas de terceros en su plataforma. Las pymes que operan dentro de su ecosistema superaron en el último ejercicio los 1.200 millones de euros en exportaciones, según sus propias cifras.
Para el sector logístico español, el dato más relevante de cara a 2026 no es el resultado de 2025 sino lo que viene después. Amazon prevé la apertura de su primer centro de distribución en Zaragoza y una nueva estación logística en Paterna, en la Comunidad Valenciana, ampliando una red que ya concentra una parte significativa del flujo de paquetería urbana en las principales ciudades del país. Los actuales operadores que prestan servicio de última milla para Amazon seguirán con atención cómo evoluciona esa expansión de infraestructura propia, ya que cada nueva instalación directa redibuja el perímetro de lo que la compañía externaliza y lo que gestiona con medios propios.
A esa expansión física se suma un anuncio de mayor alcance estratégico: una inversión de 33.700 millones de euros para reforzar la infraestructura cloud e impulsar el desarrollo de inteligencia artificial en Europa desde España, la mayor inversión tecnológica anunciada hasta la fecha en el país según la propia compañía. En Aragón, ese despliegue incluirá una fábrica de ensamblaje de servidores y un centro de reparación y fabricación de equipos de inteligencia artificial, con una previsión de alrededor de 1.800 empleos cuando estén plenamente operativos, lo que convierte a la región en uno de los nodos de infraestructura digital más relevantes de la compañía en el continente.
Carlos Zubialde





