El Gobierno ha reeditado la ayuda al gasóleo profesional, aunque no como el sector esperaba. El decreto ley de respuesta a la crisis en Oriente Medio, publicado este martes en el BOE, vincula la bonificación específica para transportistas a la rebaja general del Impuesto sobre Hidrocarburos, de forma que a menos rebaja fiscal para el consumidor general, más ayuda directa recibe el transportista, y viceversa.
El resultado aritmético es que el sector notará, según defiende el Ejecutivo, un alivio constante de 20 céntimos por litro durante julio, agosto y septiembre, la misma cifra que venía aplicándose desde marzo. Lo que cambia es la fórmula, ya que el Impuesto sobre Hidrocarburos bajará 15 céntimos en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre para todos los consumidores, y la ayuda exclusiva para transporte irá creciendo en sentido inverso, desde 10 céntimos en julio hasta volver a los 20 en septiembre. Para las empresas que gestionan el coste del combustible en la cláusula de revisión, entender esta mecánica variable será tan importante como el importe final.
El propio decreto incluye una cláusula de ajuste automático, ya que si el precio del gasóleo repunta con fuerza en agosto o septiembre, el Impuesto sobre Hidrocarburos bajará más para compensar a todos los consumidores, y esa misma subida hará que la ayuda específica al transporte se reduzca en la misma proporción. Es una fórmula pensada para no descontrolar el gasto público, pero que traslada al transportista una variable más que vigilar cada mes.
Para los vehículos que no tienen derecho al gasóleo profesional, ligeros o con propulsión alternativa, el decreto mantiene ayudas directas por vehículo, aunque con importes menores que en marzo. Los camiones de más de 7,5 toneladas propulsados por GLP, GNC o GNL, o los de gasóleo matriculados en Canarias, Ceuta o Melilla, recibirán 1.350 euros frente a los 1.800 de la convocatoria anterior. Los camiones de menos de 7,5 toneladas bajan de 665 a 499 euros, y las furgonetas, de 300 a 225 euros. La Administración habilitará en los próximos días el canal electrónico para solicitarla.
El decreto refuerza también la vigilancia de la CNMC sobre las gasolineras, que publicará en su web un listado de estaciones con "posible comportamiento anómalo" si no corrigen precios tras detectarse que no trasladan la rebaja fiscal al cliente. Es una medida de control que el sector llevaba tiempo reclamando, consciente de que una bonificación fiscal solo tiene efecto real si llega íntegra al surtidor.
CETM, la principal patronal del transporte de mercancías, ha valorado el paquete como un alivio necesario para la tesorería de miles de empresas y autónomos. La patronal celebra además que Bruselas haya aprobado finalmente la ayuda estatal de marzo, un trámite que llevaba meses bloqueado y que impedía a los transportistas cobrar lo que ya se les había prometido. Ese mismo permiso, eso sí, corresponde al decreto anterior, no al actual, así que el Gobierno tendrá que volver a negociar con la Comisión Europea la validez de esta nueva ronda de ayudas antes de que el dinero llegue a las cuentas del sector.
Carlos Zubialde





