UPS ha cerrado el segundo trimestre de 2026 con unos ingresos consolidados de 22.800 millones de dólares, pero con un beneficio operativo que se ha desplomado hasta apenas 930 millones de dólares, muy lejos de los 1.982 millones del mismo periodo de 2025, un retroceso equivalente al 52,9%. Pese a este desplome, la compañía ha decidido elevar sus previsiones para el conjunto del año, un contraste que solo se entiende al analizar el origen de esa caída del beneficio.
La explicación está en un cargo extraordinario de 891 millones de dólares después de impuestos, vinculado principalmente a los costes de separación de empleados asociados al programa Driver Choice, la iniciativa de reducción de plantilla que UPS acaba de completar dentro de su más amplia estrategia de transformación de red. Al excluir este tipo de partidas puntuales, el beneficio operativo ajustado alcanza los 2.100 millones de dólares, y el beneficio por acción diluido ajustado se sitúa en 1,76 dólares, muy por encima de los 0,71 dólares que refleja la cifra contable sin ajustar. Carol Tomé, consejera delegada de UPS, ha calificado estos resultados como un punto de inflexión esperado tras completar las iniciativas de reconfiguración de red y de reducción de volumen vinculadas a Amazon, su mayor cliente histórico, que la compañía viene ejecutando de forma deliberada durante los últimos 18 meses.
El desglose por segmentos confirma que el ajuste más severo se concentra en el negocio doméstico estadounidense, donde el beneficio operativo se hunde de 916 a apenas 16 millones de dólares, pese a que los ingresos crecieron un 6% gracias a un aumento del 9,3% en los ingresos por bulto transportado. El margen operativo ajustado de esta división, sin embargo, se mantiene sólido en el 8%, lo que confirma que el deterioro contable responde casi en su totalidad al coste puntual de la reestructuración, no a un empeoramiento estructural del negocio.
El segmento internacional también registra un ligero retroceso en beneficio operativo, de 672 a 623 millones de dólares, pese a que los ingresos crecieron un 12,5% impulsados por un aumento del 18,9% en volumen, con un margen operativo ajustado que se mantiene estable en el 12,4%. La división de Soluciones de Cadena de Suministro es la que mejor comportamiento muestra en términos comparables, con un beneficio operativo que sube de 234 a 291 millones de dólares y unos ingresos que crecen un 7,8%, apoyados especialmente en el negocio de transporte y logística sanitaria.
De cara al conjunto de 2026, UPS ha elevado su previsión de ingresos hasta aproximadamente 91.200 millones de dólares, su objetivo de beneficio operativo ajustado hasta unos 8.650 millones, y su guía de beneficio por acción diluido ajustado hasta 7,22 dólares. La compañía confirma además un gasto de inversión previsto de 3.000 millones de dólares y pagos de dividendos por unos 5.400 millones, y estima que las iniciativas de reestructuración generarán un ahorro de aproximadamente 3.000 millones de dólares en el conjunto del año, con un plan que la compañía espera concluir en 2027.
Para el sector logístico global, estos resultados confirman que UPS sigue absorbiendo el coste de una transición estructural profunda, reducir dependencia de su cliente más voluminoso y rediseñar su red de reparto, cuyo impacto contable a corto plazo contrasta con una mejora operativa de fondo que la propia compañía considera suficientemente sólida como para revisar al alza sus expectativas para el resto del ejercicio.
Carlos Zubialde





