España se sitúa como el mercado europeo con mayor transparencia sobre su cadena de suministro, con un 32% de las empresas que afirman disponer de una visión integral de sus proveedores hasta el segundo y tercer nivel, el porcentaje más alto entre los cinco mercados analizados en el último Risk & Resilience Study de Inverto, compañía de BCG. Ese liderazgo supone una ventaja de dos puntos porcentuales frente a Reino Unido, cuatro frente a Italia, doce frente a Alemania y trece frente a Francia, según el estudio, elaborado a partir de una encuesta a más de 400 directivos sénior europeos.
El dato de desabastecimientos aporta un matiz relevante a esta fotografía, porque el 80% de las empresas españolas ha sufrido rupturas de suministro en los últimos seis meses, una cifra que a primera vista parece alta pero que queda muy por debajo del 98% registrado en Alemania y del 94% de Reino Unido. Más significativo todavía resulta que el 70% de las compañías españolas afectadas considera que la situación ha mejorado respecto al año anterior, una de las tasas de recuperación más sólidas de todo el estudio, junto a la alemana.
Ese liderazgo en visibilidad convive, sin embargo, con un margen de mejora considerable, porque el 26% de las empresas españolas sigue actualizando su mapa de proveedores únicamente de forma puntual, cuando ya ha surgido una incidencia, en lugar de mantener una monitorización continua. Es precisamente esa brecha entre disponer de información y actuar con ella de forma anticipada la que el estudio señala como el principal reto pendiente, gestión del riesgo todavía mayoritariamente reactiva pese al buen dato de partida en transparencia.
El uso de herramientas digitales de gestión de riesgo también sitúa a España en una posición destacada, con un 74% de empresas que hace un uso intensivo de este tipo de tecnología, el porcentaje más elevado entre los mercados del sur de Europa analizados, aunque todavía por detrás del 88% que registra Alemania. Esa madurez digital coincide además con un rasgo diferencial del mercado español, España es el único de los cinco países del estudio donde el reshoring, con un 42% de las empresas, supera a la consolidación de proveedores como principal estrategia de reconfiguración de la cadena de suministro, una apuesta que refleja el interés creciente por acercar la producción a mercados más próximos.
La sostenibilidad completa el perfil diferencial español, al situarse como tercera prioridad para los departamentos de compras, con un 30% de relevancia, cuatro puntos por encima de Italia, el segundo mercado donde este aspecto pesa más. Junto a ella, los riesgos de suministro, con un 35%, y el cumplimiento normativo, con un 28%, configuran las tres principales prioridades de compras en España, un orden distinto al del conjunto del estudio, donde aspectos como la ciberseguridad, la calidad y el precio ganan más peso relativo.
Para el sector logístico español, la lectura práctica de este estudio es clara, la inversión en visibilidad de proveedores ya ha dado sus primeros frutos comparativos frente al resto de Europa, pero el siguiente paso, convertir ese 32% de visibilidad Tier-n en decisiones anticipadas y no solo en información disponible tras una incidencia, sigue siendo la asignatura pendiente para que esa ventaja se traduzca en resiliencia real ante futuras disrupciones.
Carlos Zubialde





