DHL Group invertirá más de 400 millones de euros en Europa Central y del Este hasta 2030, en un programa plurianual que ampliará infraestructura logística, redes de transporte y soluciones tecnológicas para la cadena de suministro. El anuncio se conoce el mismo día en que se presenta en Polonia la nueva edición del DHL Globalization Tracker y la compañía celebra 35 años de presencia en el país, un contexto que ayuda a entender dónde pone el grupo el centro de gravedad de la inversión.
La compañía identifica a Polonia, Chequia, Hungría y Rumanía como mercados que se benefician de lo que llama vientos de cola geográficos, es decir, su peso creciente en las redes europeas de fabricación, comercio y distribución y la tendencia de empresas extranjeras a acercar su producción al consumidor europeo. El plan abarca varias divisiones del grupo y contempla más capacidad de logística contractual y almacenamiento, redes de transporte B2B, soluciones de Control Tower, servicios exprés internacionales y transporte de mercancías. Incluye además una nueva terminal aérea exprés de DHL Express en Katowice.
Los datos del Tracker, elaborado por la propia DHL, explican la apuesta por Polonia. Entre 2016 y 2025, su comercio de bienes creció 2,1 veces más rápido que el comercio mundial y 2,7 veces más rápido que el de la UE. Para 2026-2029, la previsión es que crezca un 28% más rápido que el mundial y un 91% más rápido que el comunitario. Alemania sigue siendo el socio principal y la mayor parte del comercio polaco se queda dentro de la Unión, aunque el intercambio con Estados Unidos y con China ha crecido de forma notable en la última década.
El grupo no llega a un territorio nuevo. En 2024 inauguró en Poznań su Centro Logístico Internacional, con una inversión de 180 millones de euros, una de las mayores de su historia en Polonia, que da servicio a varias unidades de negocio y funciona como puerta de entrada logística hacia Europa y otros mercados. Polonia es además uno de los diez mayores mercados del grupo por plantilla, con más de 10.000 trabajadores.
Hay un ejemplo concreto de cómo se traduce el crecimiento regional en contratos. DHL Supply Chain ha entrado recientemente en el mercado rumano al ampliar su colaboración con la cadena de retail polaca Pepco, a medida que esta se expande por la región. Es la lógica de acompañar al cliente cuando abre mercados, algo que explica en parte por qué la inversión se reparte entre almacenaje, transporte y herramientas de visibilidad.
Para quien opera desde España, el anuncio es una señal sobre dónde se está construyendo capacidad para cadenas de suministro más cercanas al mercado europeo. La comunicación no habla de la península ibérica, y conviene no leer en ella más de lo que dice. Pero la combinación de cifras de crecimiento, nuevas terminales y servicios integrados en el este del continente obliga a plantearse algunas preguntas prácticas, como qué parte de las compras y la producción que hoy se abastecen desde otros orígenes podría acabar en esa región, y qué papel quiere jugar el sur de Europa cuando la competencia por ser el nodo logístico de la UE se decida también a golpe de inversión.
Carlos Zubialde





