Astic denuncia que dos de cada tres empresas asociadas a la patronal todavía no han recibido las primeras ayudas al combustible, las que bonificaban los repostajes de marzo a junio. En algunos casos, según explica su vicepresidente ejecutivo, Ramón Valdivia, los pagos se han efectuado solo de forma parcial y sin una explicación clara sobre los criterios aplicados ni sobre las cuantías abonadas, una situación que genera creciente incertidumbre y dificulta la planificación de inversiones y operaciones.

El retraso se suma a un segundo motivo de queja, el recorte de la ayuda en vigor. El tercer paquete de medidas frente a la crisis de la guerra de Irán entró en vigor el 1 de octubre, y la patronal del transporte internacional lamenta que la bonificación directa al transportista a través del gasóleo profesional se reduce un 75% respecto a mayo, al pasar de 20 a 5 céntimos por litro. Astic subraya que esa reducción contrasta con la evolución del precio, que en mayo mantenía una tendencia descendente y entre julio y septiembre ha seguido una trayectoria ascendente, de modo que, una vez descontada la ayuda vigente, el coste efectivo para las empresas es actualmente unos 14,5 céntimos por litro superior al de mayo.

El Gobierno defiende que, combinando esa bonificación con la rebaja de impuestos sobre el gasóleo, los transportistas notan un alivio de 20 céntimos respecto a lo que costaría el combustible sin ayudas. Para Astic, sin embargo, las medidas de apoyo deben evolucionar al mismo ritmo que los costes reales, y Valdivia advierte de que el hecho de que el transporte siga funcionando con normalidad no significa que el problema haya desaparecido, porque las empresas están absorbiendo el incremento con sus propios recursos, recurriendo a su tesorería y, cuando es necesario, a financiación. A su juicio, que la cadena de suministro no se haya interrumpido no puede ocultar el impacto económico sobre un sector estratégico.

La patronal considera además que sus peticiones no fueron atendidas. Astic, junto a CETM, Fenadismer, UNO Logística y Confebús, se reunió la semana pasada con el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, antes de que presentase las ayudas para el último trimestre del año. Allí planteó una ayuda directa de al menos 30 céntimos por litro, ampliable hasta 40 si los precios del combustible seguían empeorando, articulada íntegramente a través del gasóleo profesional. Astic reclama también ayudas vinculadas al consumo real de gas natural comprimido, gas natural licuado y biometano, así como una fiscalidad que impulse el uso de HVO y otros combustibles renovables, para favorecer la descarbonización del transporte sin comprometer la competitividad de las empresas.

Carlos Zubialde

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