El comercio electrónico B2C en Europa facturó 911.000 millones de euros en 2025, un 7% más que los 842.000 millones del año anterior, según el European E-commerce Report 2026 elaborado por Ecommerce Europe y EuroCommerce junto al Centre for Marketing Innovation de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Ámsterdam. Descontado el efecto de la inflación, el crecimiento real se sitúa en el 4%, y el informe prevé que el mercado alcance los 961.000 millones de euros en 2026, con un nuevo avance nominal del 5%.
El peso del comercio electrónico sobre el conjunto de la economía europea sigue creciendo, del 3,65% del PIB en 2024 al 3,74% en 2025, con una previsión del 3,77% para este ejercicio. Conviene precisar que estas cifras corresponden al comercio electrónico B2C de bienes y servicios en 38 países europeos, por lo que no equivalen de forma directa al volumen del mercado de transporte de paquetería, ya que la metodología y el peso de los servicios incluidos varían entre países.
Europa occidental sigue siendo, con diferencia, el principal mercado del continente, con 523.100 millones de euros en 2025, un 5% más, y en torno al 57% de toda la facturación europea. El mayor dinamismo relativo, sin embargo, se registró en otras regiones, con un crecimiento del 11% en el sur de Europa y del 14% en el este, mientras Europa central avanzó un 8% hasta los 92.900 millones y el norte un 6% hasta los 69.500 millones. Dentro de la Unión Europea, el mercado B2C pasó de 667.600 a 715.800 millones de euros, también un 7% más, con una previsión de 757.300 millones para 2026.
El avance del canal digital sigue ampliando además la base de compradores potenciales para las redes de distribución vinculadas al comercio electrónico, con el 75% de los europeos de entre 16 y 74 años comprando ya online en 2025, frente al 73% de 2024 y el 68% de 2021, aunque con diferencias notables entre regiones, desde el 85% del norte de Europa hasta el 60% del este del continente. Ese crecimiento viene acompañado de exigencias cada vez mayores sobre plazos, visibilidad de los envíos y variedad de alternativas de entrega, en un contexto donde, según datos de Eurostat citados en el informe, un 35% de los compradores online de la Unión Europea declaró haber sufrido algún problema con sus compras digitales en 2025, con el retraso sobre el plazo anunciado como incidencia más frecuente, mencionada por un 20% de los compradores.
El informe constata también la expansión continuada de lockers, puntos de recogida y otras fórmulas de entrega fuera del domicilio en numerosos mercados europeos, un desarrollo que permite a transportistas y operadores de paquetería consolidar entregas y reducir el número de paradas domiciliarias, aunque obliga a desarrollar redes de puntos, sistemas de información y mayor integración tecnológica con comercios y marketplaces. La sostenibilidad completa el mapa de prioridades logísticas señaladas en el estudio, con inversiones en optimización de embalajes, entregas de menores emisiones y modelos circulares vinculados a reparación, reacondicionamiento y venta de segunda mano, que añaden a su vez nuevos flujos a las cadenas de distribución, especialmente en logística inversa y devoluciones.
Entre los principales retos identificados por Ecommerce Europe y EuroCommerce figura la competencia de vendedores establecidos fuera de la Unión Europea, ante lo que ambas organizaciones reclaman una aplicación más homogénea de las normas del mercado único y mayores controles aduaneros, de seguridad de producto y de requisitos medioambientales para todos los vendedores que operan en el mercado europeo, una cuestión con repercusión directa sobre el transporte internacional de pequeños envíos procedentes de terceros países. El estudio destaca finalmente la mayor implantación de inteligencia artificial y nuevas soluciones de pago en la operativa de los comerciantes, en un contexto donde el comprador exige procesos de compra más rápidos, mejor seguimiento del pedido y más alternativas de entrega, una combinación que plantea para el transporte profesional una doble tendencia, más actividad potencial y mayores exigencias de eficiencia en la última milla.
Carlos Zubialde





