El sector de la logística y el transporte alcanzó 1.259.693 afiliados a la Seguridad Social en septiembre, según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. El avance interanual se sitúa en el 3,58%, con 43.597 afiliados más que en el mismo mes de 2025, pero el crecimiento mensual apenas llega al 0,6% respecto a agosto, una cifra que confirma la tendencia de ralentización que el sector viene mostrando en los últimos meses.

Valentín Bote, director de Randstad Research, atribuye este frenazo relativo a un efecto estadístico más que a un deterioro del propio sector, situación que no considera motivo de alarma. Según explica, el crecimiento del conjunto de sectores de la economía se ha elevado notablemente por la regularización de inmigrantes, un fenómeno que aflora empleo que antes estaba sumergido, especialmente en actividades con menor nivel de cumplimiento normativo. Ese efecto apenas incide en la logística, donde las grandes empresas ya contrataban de forma mayoritariamente regular, lo que hace que el sector converja hacia la media general sin que eso implique un empeoramiento real de su actividad.

El régimen general sigue concentrando el grueso del empleo logístico, con 978.638 trabajadores, un 0,99% más que en agosto y un 4,21% más en términos interanuales, 39.528 afiliados adicionales respecto a septiembre de 2025. El régimen de autónomos, en cambio, muestra una imagen más débil, con 216.390 trabajadores y un leve avance mensual del 0,17%, pero un descenso interanual del 0,39%, equivalente a 852 afiliados menos. El régimen del mar cerró el mes con 64.665 trabajadores, una caída del 3,43% respecto a agosto, aunque mantiene un crecimiento interanual del 1%.

Bote identifica precisamente en el empleo autónomo la señal más preocupante del mes, al tratarse de un sector muy atomizado donde buena parte de los microempresarios operan bajo esa figura. Según explica, el hecho de que ese segmento no solo deje de crecer, sino que retroceda en términos anuales, revela cierto sufrimiento dentro de ese componente del empleo logístico, agravado por la subida de impuestos y cotizaciones, además de los obstáculos normativos para obtener determinadas licencias, factores que complican especialmente la actividad del pequeño transportista o microempresario.

El desglose por ramas de actividad confirma al transporte terrestre y por tubería como el segmento de mayor peso, con 714.341 trabajadores tras sumar 9.365 afiliados en el mes, un 1,33% más. El almacenamiento y actividades anexas al transporte avanzó un 0,10% hasta los 301.577 trabajadores, mientras las actividades postales y de correos sumaron 320 ocupados, hasta 137.447 afiliados. El transporte aéreo creció un 0,28% hasta los 40.096 empleados, y el marítimo y de vías navegables interiores fue el único segmento en retroceder, con 105 trabajadores menos, un 6,29% de caída mensual, hasta los 1.566 afiliados.

De cara a los próximos meses, Randstad Research no anticipa una pérdida de ritmo abrupta, sino una estabilización del crecimiento en torno al 3%, condicionada en buena medida al comportamiento de las campañas de Black Friday y Navidad. Bote concluye que, mientras el sector logístico no crezca por debajo de la media del resto de la economía, no existe motivo para alarmarse sobre su evolución.

Carlos Zubialde

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