Un gasóleo un 46% más caro, gasolineras sin diésel y transportistas en pie de guerra, así llega Francia al 21 de octubre, al límite. Con este panorama, los transportistas franceses han convocado una movilización a partir del 21 de octubre, con París como primer punto de concentración, y el motivo no es laboral, sino de costes: el gasóleo. La convocatoria la firman OTRE, la organización de transportistas por carretera, y la federación de autocaristas independientes FAI, de modo que afecta tanto a mercancías como a viajeros, según recoge Transporte 3.

Sus reclamaciones son cuatro: medidas para bajar el precio en surtidor, un mecanismo de indexación del combustible único y obligatorio, una revalorización de tarifas que permita cubrir costes y volver a las ayudas públicas de las que dicen haber quedado fuera. Économie Matin, que cifra en un 46% el encarecimiento del gasóleo entre agosto de 2025 y agosto de 2026, añade un dato llamativo, y es que solo el 16% de los solicitantes habría recibido ayudas, frente al 80% en abril. Es una cifra de un único medio, por lo que conviene tomarla con cautela hasta que se confirme.

El precedente inmediato nos da una guía de lo que puede suceder. En abril, los bloqueos y marchas lentas en París, Toulouse, Burdeos y Nantes duraron casi una semana y se suspendieron el 2 de abril tras un paquete de 50 millones de euros, según The Local. Hubo alertas rojas de Bison Futé en los principales ejes y cerca de un 10% de las gasolineras con problemas de abastecimiento, atribuidos en buena parte a compras por pánico. Esta vez la convocatoria no habla todavía de bloqueos ni de duración, algo que habrá que seguir en los próximos días.

Para el transporte español, lo relevante va más allá de la protesta y le impacta directamente en su operativa y negocio, en concreto en el ámbito internacional. Fenadismer ya advirtió el 22 de septiembre de que podía haber falta de gasóleo en Francia, tras el bloqueo de importaciones procedentes de Oriente Medio, que cubrían en torno a un tercio del suministro francés. Libre Mercado situaba entonces en un 17% las estaciones sin algún carburante, unas 1.500, casi todas de TotalEnergies, que mantiene un precio por debajo de 2 euros frente a una horquilla habitual de 2,40 a 2,50. Y por la frontera cruzan más de 20.000 camiones al día, según la federación.

Una movilización con bloqueos reduciría la fluidez en los corredores franceses, y un suministro ya tensionado haría que un día perdido cuente doble para quien viaja con el depósito justo. Fenadismer, que ha respaldado públicamente la protesta y sostiene que España tiene medidas más protectoras que Francia, ha advertido de posibles perturbaciones en el transporte internacional.

En lo práctico, los transportistas con rutas a Francia tendrán que decidir si repostar en origen, ampliar plazos de entrega o reasignar rutas, y los cargadores si trasladan ese margen al cliente. Queda otra pregunta encima de la mesa, que el sector español conoce bien: si el coste del combustible se discute con el Gobierno cada vez que sube, ¿no sería más razonable que el contrato de transporte lo absorbiera de forma automática?

Carlos Zubialde

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