Lucid Motors y Bolt, la plataforma europea de movilidad compartida, han anunciado una alianza para desarrollar y poner en circulación al menos 25.000 vehículos totalmente autónomos en ciudades de varios países de Europa. El acuerdo, comunicado el 17 de septiembre, forma parte de la ambición de Bolt de integrar 100.000 vehículos autónomos en su plataforma de aquí a 2035, y lo posiciona como uno de los intentos más ambiciosos de escalar el servicio de robotaxi en el continente.
Los vehículos se construirán sobre la futura plataforma de tamaño medio de Lucid, una arquitectura eléctrica que la compañía californiana prepara para ser más compacta y asequible que su actual gama, y están concebidos para operar con automatización de nivel 4, es decir, sin intervención humana dentro de áreas y condiciones definidas. Utilizarán además la arquitectura de conducción autónoma Hyperion de Nvidia, que combina computación de alto rendimiento con un conjunto estandarizado de sensores. Bolt tiene previsto poseer y operar directamente la flota, un modelo que la compañía defiende como necesario para garantizar coherencia entre datos, software, vehículos y operaciones en un entorno regulatorio tan fragmentado como el europeo.
Markus Villig, fundador y consejero delegado de Bolt, ha subrayado que la conducción autónoma en Europa exige que datos, software, vehículos y operación funcionen como un único sistema adaptado a las carreteras y a la regulación del continente, y ha reconocido que la fragmentación normativa hace difícil y costoso escalar este tipo de servicios. Silvio Napoli, consejero delegado de Lucid, ha defendido por su parte que la movilidad autónoma compartida permite extender la tecnología de la compañía más allá del vehículo particular, y ha señalado que el alcance y la experiencia operativa de Bolt la convierten en el socio idóneo para escalarla en Europa.
El anuncio deja, sin embargo, varias cuestiones importantes sin resolver. Bolt no ha realizado ningún pedido en firme de los 25.000 vehículos, no se ha intercambiado dinero entre ambas compañías, no existe un calendario público de despliegue y tampoco se ha precisado qué empresa proporcionará el software de conducción autónoma, un elemento clave del sistema. Analistas consultados por medios especializados advierten además de que el camino hacia esa cifra probablemente será más largo de lo que sugieren las ambiciones iniciales, un matiz relevante en un mercado donde los servicios sin conductor operan todavía, en su mayor parte, en fase de pruebas.
La alianza refuerza la apuesta de Bolt por la conducción autónoma, después de haber acordado ya colaboraciones con Stellantis, con la que pretende desarrollar vehículos de nivel 4 para su operación comercial con producción inicial prevista en 2029, y con Pony.ai. Para Lucid, el acuerdo amplía sus posibilidades en este segmento más allá de su programa en Estados Unidos con Uber y la firma de conducción autónoma Nuro, que contempla el despliegue de al menos 35.000 vehículos de Lucid. Entre ambos proyectos, la compañía californiana suma programas potenciales de robotaxi que alcanzarían los 60.000 vehículos.
El contexto competitivo en Europa se está intensificando con rapidez. En Zagreb ya circulan robotaxis comerciales sin conductor gracias a la colaboración entre Uber, Verne y Pony.ai, y Waymo prueba sus vehículos en Múnich con la mirada puesta en un lanzamiento en Alemania a finales de 2027. Para el sector de la movilidad urbana y, por extensión, de la logística de última milla, estos proyectos marcan el paso de las pruebas piloto a los primeros despliegues comerciales, aunque su verdadero alcance dependerá de cómo evolucione la regulación europea y de la capacidad de las empresas para convertir las cifras anunciadas en flotas reales.
Carlos Zubialde
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