Las empresas españolas de logística, transporte y packaging se muestran muy críticas con la actuación de las instituciones europeas ante la actual crisis arancelaria y geopolítica. Apenas el 2% de las compañías de logística y transporte considera que la respuesta de la Unión Europea ha sido adecuada y suficiente, un porcentaje que cae hasta el 1% entre las empresas de packaging, según el estudio De la disrupción a la adaptación, elaborado por la feria Logistics & Automation y Empack de Madrid a partir del análisis del impacto de la escalada arancelaria durante los últimos doce meses.
El estudio confirma que la crisis ya se ha trasladado a la operativa diaria de las empresas, con un 31% de las compañías de logística y transporte que ha tenido que renegociar puntualmente contratos con clientes o proveedores internacionales, y un 17% que reconoce un impacto amplio y relevante en sus condiciones comerciales. Los nuevos aranceles de la Unión Europea a productos chinos y los aplicados por Estados Unidos a productos europeos son los factores que más están condicionando la actividad del sector, aunque un 43% de las empresas asegura no haber sufrido todavía un impacto directo sobre su negocio.
El terreno aduanero resiste mejor por ahora, con un 43% de las compañías sin cambios relevantes en su gestión de aduanas, aunque un 23% reconoce un impacto moderado y un 16% ya asume sobrecostes derivados del cumplimiento normativo. Óscar Barranco, director general de Easyfairs Iberia, organizadora de la feria, señala que todavía no existe un colapso en el ámbito aduanero, pero advierte de que los sobrecostes ya afectan a parte del sector, y destaca que las empresas que responden a los procesos de relocalización productiva están apostando especialmente por tecnología, trazabilidad y capacidad de almacenaje y distribución, la inversión que decidirá quién aguanta el próximo ciclo.
La valoración de la actuación institucional es el dato más contundente del informe, con un 48% de las empresas de logística y transporte considerando insuficiente la respuesta europea para proteger los intereses del sector, y un 44% compartiendo esa misma valoración en packaging. Pese a esta crítica generalizada, las empresas no anticipan una ruptura inmediata de sus modelos de negocio, un 37% considera todavía pronto para determinar si la situación provocará cambios permanentes, un 31% prevé transformaciones progresivas y manejables, y solo un 9% habla de un cambio estructural irreversible.
El escenario internacional tampoco se percibe únicamente como una amenaza, porque un 53% de las empresas de logística y transporte, y un 59% en packaging, considera que la situación actual representa a partes iguales un riesgo y una oportunidad de negocio. Barranco resume el diagnóstico señalando que la incertidumbre se ha convertido en la nueva normalidad para la cadena de suministro española, con empresas que ya no esperan a que la situación se estabilice para actuar, sino que redefinen proveedores, revisan contratos y adaptan procesos mientras el propio marco regulatorio europeo, con la llegada del PPWR, añade una capa adicional de complejidad a la operativa del sector.
Carlos Zubialde





