Dachser opera ya su programa de entrega urbana sin emisiones en 25 ciudades europeas, más del doble que hace tres años, con una flota de 60 vehículos eléctricos y 13 bicicletas de carga repartidos por capitales y grandes núcleos del continente. En la península ibérica, el programa está presente en Barcelona Sur, Madrid, Málaga y Oporto, donde la compañía alemana opera un total de 10 vehículos eléctricos dedicados a la última milla.
El programa, conocido como Dachser Emission-Free Delivery, arrancó en Stuttgart en 2018 con un modelo que combina camiones eléctricos a batería, bicicletas de carga asistidas eléctricamente y micro-hubs logísticos situados en la periferia de los centros urbanos, de forma que la mercancía llega por vehículo convencional hasta esos puntos intermedios y completa el último tramo de reparto sin motor de combustión. Las zonas de cobertura se concentran en áreas céntricas con alta densidad de tráfico, como distritos comerciales o cascos históricos, donde la presión normativa sobre las emisiones y la congestión es mayor.
En 2025, según sus propias cifras, los vehículos eléctricos de Dachser recorrieron alrededor de 1,8 millones de kilómetros sin emisiones de gases de efecto invernadero a nivel local, una media de unos 7.000 kilómetros diarios, lo que permitió reducir las emisiones de CO₂ en cerca de 1.000 toneladas equivalentes durante ese año. La compañía matiza que el potencial de reducción real depende del origen de la electricidad utilizada para la recarga, y señala que desde 2022 el 100% de la electricidad que adquiere procede de fuentes renovables.
Más allá del impacto ambiental, Dachser apunta una ventaja operativa que suele quedar en segundo plano en este tipo de anuncios: los vehículos eléctricos generan menos ruido y vibraciones que los de motor convencional, lo que mejora las condiciones de trabajo de los conductores en rutas urbanas de alta intensidad, donde la acumulación de arranques, frenadas y maniobras en espacio reducido es constante.
La lista completa de ciudades donde opera el programa incluye Ámsterdam, Barcelona, Berlín, Colonia, Copenhague, Dortmund, Dublín, Düsseldorf, Friburgo, Hamburgo, Londres, Madrid, Málaga, Múnich, Oslo, París, Oporto, Praga, Róterdam, Estocolmo, Estrasburgo, Stuttgart, Toulouse, Viena y Varsovia, una geografía que cubre los principales mercados europeos donde la regulación de zonas de bajas emisiones está más avanzada o en proceso de endurecimiento.
Carlos Zubialde





