La Fundación SEUR ha publicado su Memoria Anual 2025 con una cifra que resume bien lo que hace esta organización desde dentro de una empresa de transporte: más de 600.000 kilogramos de productos humanitarios movidos a lo largo del año, entre juguetes, alimentos y suministros médicos, distribuidos a organizaciones en España y Europa.

El dato no es solo un volumen, es la traducción directa de lo que significa poner una red logística al servicio de causas que de otra manera tendrían serias dificultades para llegar a destino. Organizaciones pequeñas, con recursos limitados y sin capacidad para gestionar envíos complejos, dependen de que alguien resuelva la parte operativa. Eso es lo que hace la Fundación, y los números de 2025 confirman que el modelo funciona.

Su proyecto más longevo, "Tapones y Tapas al Rescate", lleva funcionando desde 2011 y ha financiado tratamientos médicos y ortopédicos para más de 230 niños, en casos no cubiertos por la Seguridad Social, con un importe acumulado que ya roza el millón y medio de euros según sus propias cifras. En 2025, la recogida alcanzó las 131,37 toneladas de tapones y permitió destinar 24.328 euros a 13 nuevos beneficiarios, con el añadido de haber evitado casi 200 toneladas de CO2 gracias al reciclaje del material recogido.

En el capítulo de campañas, la Fundación participó en "Comparte y Recicla", impulsada junto a Fundación Crecer Jugando y Mediaset España, recolectando 81 toneladas de juguetes que fueron a parar a más de 120 ONG en todo el país. También gestionó el envío de 156 cajas de regalos para niños en situación de vulnerabilidad dentro de la "Operación Niño de la Navidad", y facilitó más de 1.500 envíos de material a restaurantes participantes en la campaña "Restaurantes contra el Hambre", en colaboración con Acción contra el Hambre.

La actividad no se ha limitado a España. La Fundación ha participado en un proyecto de cooperativa agrícola en Mauritania, aportando el transporte de materiales necesarios para su puesta en marcha, una intervención menor en términos de volumen pero significativa como ejemplo de hasta dónde puede llegar una red logística cuando se orienta a fines distintos al comercial.

El programa de voluntariado interno cerró el año con más de 40 empleados de SEUR implicados en actividades solidarias, sumando 180 horas entre carreras benéficas, apoyo en comedores sociales y colaboración con la Fundación Alberto Contador en proyectos de investigación oncológica.

Lo que la Memoria 2025 de Fundación SEUR pone sobre la mesa es algo que el sector logístico raramente visibiliza: que una infraestructura de transporte, bien orientada, tiene una capacidad de impacto social que va mucho más allá de mover mercancía de un punto a otro.

Carlos Zubialde

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