FM Logistic, operador logístico francés de capital familiar, ha firmado un acuerdo para adquirir una participación mayoritaria en Schäflein, grupo logístico alemán también de estructura familiar con sede en Baviera. La operación, anunciada hoy desde Roissy-en-France, está pendiente de la autorización de la Oficina Federal Alemana de Carteles, el Bundeskartellamt, y supone la entrada de FM Logistic por primera vez en el mercado alemán, el mayor de Europa en volumen logístico.
Lo que hace llamativo de esta operación, más allá del tamaño, es su perfil industrial. Schäflein genera, según sus propias cifras, cerca del 40% de sus ingresos en el sector industrial y el 27% en el de la movilidad, lo que la convierte en un operador técnicamente especializado, alejado del perfil generalista. La compañía dispone de una unidad interna de automatización propia, conocida como LOCIT, y de una solución de gestión de contenedores reutilizables, SprintBOX, que tiene implantación entre clientes industriales alemanes con exigencias operativas elevadas. Para FM Logistic, que opera en Polonia, Eslovaquia, España y Francia, entre otros países, la adquisición no responde tanto a ganar metros cuadrados de almacén como a incorporar ese conocimiento técnico sectorial.
Los actuales directivos de Schäflein, Achim y Bernd Schäflein, conservarán una participación accionarial en la compañía resultante y mantendrán sus puestos de liderazgo junto al director financiero Christoph Heller. La marca Schäflein seguirá operando de forma independiente en un horizonte previsible, con una transición gradual hacia la integración con FM Logistic a lo largo de varios años. Para los clientes actuales de Schäflein, la promesa explícita es que no habrá interrupciones operativas ni cambios en los interlocutores habituales.
Desde el punto de vista estratégico, FM Logistic identifica cuatro líneas de desarrollo: dar servicio a sus clientes internacionales en Alemania, un mercado en el que hasta ahora no tenía presencia; integrar los flujos de transporte de grupaje de Schäflein, que incluye un centro de distribución en Röthlein con red nacional e internacional; extender el modelo de excelencia industrial de Schäflein hacia los países donde ya opera el grupo francés; y expandir geográficamente a Schäflein dentro de Alemania más allá de su bastión bávaro, con foco en la cuenca del Ruhr y Leipzig.
La operación tiene también una lectura de relevo generacional. Achim Schäflein ha reconocido que la búsqueda de un socio estratégico formaba parte de la preparación de ese proceso, con el criterio de encontrar un comprador que preservara la visión a largo plazo y los valores de la empresa familiar, no únicamente la capacidad instalada.
Para el mercado logístico europeo, la consolidación entre operadores familiares de tamaño medio con presencia multinacional es una tendencia que gana tracción, ya que la escala individual resulta cada vez más insuficiente para atender a clientes industriales con cadenas de suministro distribuidas en varios países. Lo que queda por ver es cómo encajan, en la práctica, dos culturas operativas distintas una vez que la integración pase de los comunicados a la gestión diaria.
Carlos Zubialde





