La comercializadora de gas licuado GASIB ha entrado en el capital de BeGas, la empresa tecnológica española que fabrica motores de combustión propulsados al 100% por autogás o bioautogás. La operación se enmarca en una ampliación de capital de 25,8 millones de euros, la mayor ejecutada hasta la fecha por BeGas, en la que también ha participado el CDTI a través de su fondo Innvierte, y que convierte a GASIB en tercer accionista de la compañía.

Más allá de la entrada accionarial, ambas firmas han cerrado una oferta comercial conjunta dirigida a flotas profesionales de transporte ligero y pesado, que combina suministro de combustible, infraestructura de repostaje en las propias instalaciones del cliente y acceso a vehículos Herko, la marca de camiones 100% GLP creada por BeGas. Para una flota que hoy reparte butano y propano, la propuesta ya no es solo un motor homologado, es todo el paquete necesario para operar sin depender de terceros para el suministro.

El movimiento llega en un momento en el que el transporte pesado sigue siendo uno de los segmentos más difíciles de descarbonizar. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, el transporte representa el 30,7% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en España, y dentro de ese conjunto, los vehículos pesados aportan el 25% pese a suponer una fracción reducida del parque circulante. La electrificación, con las exigencias de autonomía y carga que tiene este segmento, sigue sin ofrecer una alternativa viable a corto plazo para buena parte de estas flotas.

Ahí es donde el autogás y el bioautogás buscan hacerse un hueco, no como sustituto definitivo, sino como puente disponible ya mismo. Según ha explicado GASIB, el autogás reduce hasta un 20% las emisiones de CO2 frente a gasolina y diésel, y hasta un 99% las partículas frente al diésel, mientras que el bioautogás, al proceder de materias primas orgánicas, llega a recortar hasta un 92% el CO2. Ambos combustibles cuentan además con la etiqueta ECO de la DGT, lo que permite el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones que cada vez más ayuntamientos están delimitando.

El argumento económico pesa tanto como el ambiental. GASIB cifra el ahorro en el litro de autogás cerca de un 50% frente a gasolina y diésel, una diferencia que, sumada a menores costes de mantenimiento, resulta atractiva para operadores de última milla que ya sienten la presión de los márgenes ajustados y de la implantación progresiva de las ZBE. La red de suministro, con más de 970 estaciones repartidas por el país, es uno de los puntos que GASIB destaca para justificar que la tecnología ya está lista para escalar.

La prueba de concepto ya circula: cinco camiones Herko propulsados al 100% por autogás reparten butano y propano en Sevilla, Alicante y Jaca, con otros cinco previstos en las próximas semanas. Es una flota pequeña, pero sirve como banco de pruebas real para una tecnología que compite por hueco frente al gas natural y la electrificación en el debate sobre qué energía debe protagonizar la descarbonización del transporte pesado en la próxima década.

Carlos Zubialde

contacto@informacionlogistica.com