IKEA ha sumado la red de InPost a sus opciones de entrega en España, permitiendo desde finales de mayo que sus clientes recojan pedidos online en los Lockers y Punto Pack repartidos por supermercados, gasolineras y comercios de proximidad de todo el país. El movimiento llega en un momento en el que el negocio digital de la compañía sueca ya representa una cuarta parte de sus ventas en España, un peso que obliga a revisar la logística de entrega con la misma atención que antes se reservaba a la tienda física.
El acuerdo responde a un cambio de prioridades que InPost lleva tiempo detectando en su propio negocio, ya que Luis Florit, Commercial Director de InPost Iberia, ha señalado que el mercado exige hoy "flexibilidad y capacidad de elección" por encima de la pura rapidez de entrega. Esa lectura tiene sentido si se compara con lo que ya muestran otros estudios del sector, la entrega fuera del hogar no compite con el reparto a domicilio, lo complementa, dando al comprador el control sobre cuándo y dónde recoge su pedido en lugar de depender de una franja horaria fija.
Para IKEA, la decisión encaja con un patrón de compra muy concreto, el mueble y la decoración generan pedidos voluminosos que no siempre encajan bien en un buzón o en un locker pequeño, pero sí en la gestión de artículos de menor tamaño, accesorios, textil o complementos, que hoy representan una parte creciente de su catálogo online. Clara Hernández, directora de Comercio Electrónico de IKEA en España, ha resumido el objetivo como estar físicamente más cerca del cliente, lo que en la práctica significa trasladar parte de la responsabilidad de la última milla desde la furgoneta de reparto hasta la red de puntos que el consumidor ya visita en su día a día.
El efecto de concentrar pedidos en un locker en lugar de repartirlos puerta a puerta tiene también una lectura operativa que va más allá de la comodidad, porque cada punto de recogida agrupa entregas que antes exigían tantos trayectos individuales como domicilios distintos, lo que reduce kilómetros recorridos y optimiza las rutas de los transportistas. InPost enmarca esta eficiencia dentro de su compromiso con la iniciativa SBTi y su objetivo de emisiones netas cero para 2040, un horizonte que ya han asumido buena parte de los grandes operadores de paquetería europeos.
La escala de la red explica por qué IKEA ha elegido precisamente a InPost como socio, con 5.000 Lockers ya operativos en la península ibérica y cerca de 1.400 millones de paquetes gestionados en Europa durante 2025, cifras que sitúan a la compañía polaca entre los operadores de referencia en soluciones híbridas de entrega en el continente.
Lo que queda por ver es si otras marcas con catálogos de gran volumen, mobiliario, electrodomésticos o bricolaje, siguen el mismo camino que IKEA, o si el locker sigue reservado en la práctica a la moda y los artículos pequeños mientras el mueble continúa dependiendo casi en exclusiva del reparto a domicilio.
Carlos Zubialde —





