La consultora de recursos humanos Adecco ha publicado su guía salarial de logística y transporte para 2026, un análisis de nueve perfiles profesionales, sin contar a los conductores, que confirma algo que contrasta con el discurso dominante sobre la automatización del sector, los puestos mejor pagados y más demandados no son los más digitales, son los que exigen años de experiencia gestionando personas, proveedores y operaciones complejas.
El jefe de plataforma encabeza la tabla salarial, con una retribución que puede arrancar en 25.500 euros brutos anuales y superar los 45.000 euros en comunidades como Madrid cuando el profesional acumula suficiente experiencia dentro de una multinacional. Le siguen el jefe de área y el técnico de compras, ambos con techos salariales en torno a los 40.000 euros, y algo por debajo, jefe de tráfico y técnico de operaciones, con salarios que pueden llegar a los 38.500 euros en regiones como el País Vasco, Galicia o Cataluña. La escala se completa con técnicos de aprovisionamiento y de logística, agentes de tráfico y personal de atención al cliente, entre los 33.500 y los 35.500 euros.
Lo que tienen en común los tres perfiles mejor pagados es revelador, ninguno de ellos es un puesto técnico ligado directamente a manejar una herramienta digital concreta, son roles de coordinación, negociación y supervisión que requieren conocer a fondo la operativa de un almacén, una plataforma o una red de proveedores, algo que ningún sistema automatizado sustituye todavía por sí solo. El jefe de plataforma supervisa stock, coordina aprovisionamiento y dirige equipos, el técnico de compras negocia condiciones con proveedores, y el jefe de área planifica un tramo completo del flujo logístico, tareas que combinan criterio humano con conocimiento acumulado del negocio.
La propia Adecco enmarca este mapa salarial dentro de un contexto de digitalización creciente, con sistemas de gestión de rutas, trazabilidad, software avanzado de almacén y automatización ligera que, lejos de sustituir a estos perfiles, obliga a fortalecer su capacidad técnica y a acelerar la formación continua. Es una paradoja que merece subrayarse, la tecnología no está vaciando de contenido a los puestos de mayor responsabilidad, está elevando el listón de lo que se exige a quien los ocupa, porque ahora deben dominar tanto la gestión tradicional del equipo como las herramientas digitales que sostienen la operativa.
La horquilla salarial también deja constancia de que la experiencia sigue siendo el factor que más pesa a la hora de fijar un sueldo, con diferencias de hasta veinte mil euros entre las posiciones más junior y las más senior dentro del mismo perfil, una brecha que en otros sectores más automatizados tiende a estrecharse porque la tecnología homogeneiza el desempeño. En logística, la escasez de conductores y la necesidad de operar con más precisión y previsibilidad refuerzan precisamente el valor de quien ya sabe resolver una incidencia operativa sin necesidad de manual.
Para las empresas del sector, la lectura de esta guía salarial es clara, invertir en digitalización sin invertir al mismo tiempo en retener y formar a estos perfiles senior deja la operativa coja por el lado que realmente sostiene la eficiencia diaria, la capacidad de decisión de quien lleva años gestionando plataformas, compras y tráfico, no solo el software que utiliza para hacerlo.
Carlos Zubialde





