Alimerka ha incorporado un nuevo camión de dos ejes propulsado por gas natural licuado a su flota de reparto, dentro de un plan de renovación que contempla un total de once vehículos de dos y tres ejes con esta tecnología. La cadena asturiana de supermercados combina ya en su parque móvil 38 camiones de GNL, 25 vehículos cien por cien eléctricos y 21 híbridos, una diversificación energética que responde a la necesidad de adaptar cada tipo de vehículo al perfil de ruta que debe cubrir.
Más allá de la renovación de motores, la compañía aplica una estrategia operativa que busca reducir kilómetros en vacío, aprovechando los trayectos de reparto a tienda para recoger mercancía de proveedores cercanos en el viaje de vuelta. Es una práctica que ya se observa en otros operadores de distribución, y que permite reducir emisiones sin necesidad de electrificar toda la flota de golpe, optimizando la carga tanto de ida como de vuelta en un mismo trayecto.
Para una cadena de supermercados con reparto propio, combinar la renovación tecnológica del vehículo con la optimización de rutas resulta más eficiente que apostar en exclusiva por una sola tecnología, especialmente en un sector donde la disponibilidad de infraestructura de recarga eléctrica o de repostaje de GNL sigue siendo desigual según el territorio.
Carlos Zubialde




