Logifrio celebra el primer año de funcionamiento de su delegación en Montijo, muy cerca del área metropolitana de Lisboa, una plataforma que cuenta con 13.000 metros cuadrados, 26 muelles de carga y capacidad para más de 15.000 pallets en temperatura controlada. La ubicación, próxima a la capital portuguesa, refuerza la posición de la compañía en un mercado donde la cadena de frío gana peso a medida que crece la exigencia de trazabilidad en productos perecederos.
El centro cuenta además con certificaciones internacionales como IFS, BRC, Ecológico y MSC/ASC, un catálogo de acreditaciones que resulta especialmente relevante para clientes del sector alimentario que exigen garantías de seguridad alimentaria y sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de suministro, no solo en el punto de producción. Para un operador especializado en frío, contar con este tipo de certificaciones en cada delegación de su red condiciona directamente qué tipo de clientes y de mercancía puede captar en cada mercado.
Con esta plataforma ya consolidada tras su primer año de actividad, Logifrio refuerza su presencia en Portugal dentro de una red que combina infraestructura especializada y gestión rigurosa de temperatura, dos elementos que se han convertido en un requisito de entrada, más que en una ventaja diferencial, para competir en la logística de productos frescos y congelados en la península ibérica.
Carlos Zubialde





