El Corte Inglés prepara una actualización de su Plan Estratégico que se presentará en el Consejo de Administración el próximo mes de septiembre, y que incluirá, según ha avanzado la presidenta de la compañía, Cristina Álvarez, durante la Junta General de Accionistas celebrada este viernes en Madrid, un proyecto inversor más ambicioso centrado en el crecimiento del negocio, la mejora de la logística y el aprovechamiento de nuevas capacidades tecnológicas.
Álvarez ha vinculado explícitamente estas inversiones logísticas al objetivo de dar un mejor servicio tanto a las propias tiendas como a los clientes finales, en un momento en el que el grupo combina la venta física con un canal online que, según ha reconocido la propia presidenta, gana peso día a día y se ha convertido en la puerta de entrada de una parte creciente de sus clientes. Ese doble canal, tienda física como experiencia y web y app como motor de captación, exige una infraestructura logística capaz de sostener ambos flujos con la misma fiabilidad, algo que explica por qué la logística aparece como uno de los ejes explícitos de la próxima actualización estratégica.
La inteligencia artificial también entra en esta ecuación logística, aunque con un enfoque acotado. Álvarez ha señalado que la IA debe ayudar a optimizar la disponibilidad de producto y a agilizar la atención al cliente, sin sustituir la esencia de la compañía, una formulación que sitúa la tecnología como herramienta de soporte a la operativa de stock y distribución, no como sustituto de la relación con el cliente que el grupo sigue reivindicando como su principal activo diferencial.
El contexto financiero que respalda este anuncio de mayor inversión es sólido. El Corte Inglés cerró el ejercicio a 28 de febrero de 2026 con 17.247 millones de euros de ingresos globales, un Ebitda de 1.266 millones, un 4,7% más que el año anterior, y un beneficio neto de 628 millones, un 22,8% superior al ejercicio precedente. La aceleración del negocio en el segundo semestre, con un crecimiento del 2,2% en superficie comparable durante el periodo de mayor actividad comercial, sugiere que la capacidad logística del grupo tendrá que seguir el mismo ritmo de aceleración en los picos de demanda si quiere sostener ese crecimiento sin fricciones en el servicio.
Para el sector logístico, el anuncio confirma que uno de los grandes grupos de distribución españoles sigue viendo en la inversión logística una palanca de crecimiento tan relevante como la propia expansión comercial, en un momento en el que la combinación de tienda física, canal online y expectativas de entrega cada vez más exigentes obliga a los grandes retailers a repensar constantemente su cadena de suministro. Los detalles concretos de ese proyecto inversor, cuantía, plazos y qué áreas de la red logística del grupo se verán reforzadas, quedarán pendientes de conocerse cuando el Consejo de Administración presente formalmente la actualización del plan en septiembre.
Carlos Zubialde





