La Confederación Española de Transporte de Mercancías ha dirigido una carta abierta al Gobierno de España reclamando una apuesta decidida por la modernización de la red viaria, en la que su presidente, Carmelo González, advierte de que España no puede desarrollar su potencial en Europa sin un transporte de mercancías competitivo. La organización sitúa el mensaje en un momento que considera crucial, coincidiendo con el reciente nombramiento de Sara Hernández del Olmo al frente de la Secretaría General de Transporte Terrestre.
El argumento central de la carta parte de un dato que la propia CETM utiliza como base de toda su argumentación, cerca del 95% del transporte de mercancías en España se realiza por carretera, lo que convierte a este modo en imprescindible para garantizar el abastecimiento, sostener la actividad empresarial y conectar al país con sus mercados nacionales y europeos. Sin embargo, la organización denuncia que la infraestructura que soporta esa actividad, carreteras, enlaces, conexiones con puertos, estaciones, aeropuertos, aparcamientos seguros y nodos logísticos, no ha recibido durante las últimas décadas el nivel de inversión, mantenimiento y modernización que exige una economía que aspira a competir en Europa.
González enmarca esta reivindicación no como una demanda sectorial, sino como una cuestión de competitividad nacional, recordando que la posición geográfica de España, más alejada de los grandes centros industriales y de consumo del centro de Europa, obliga al país a compensar esa distancia con una logística rápida, eficiente y competitiva. Según defiende la CETM, invertir en infraestructuras viarias de calidad no beneficia únicamente al transporte por carretera, sino al conjunto de la economía, al reducir tiempos y costes logísticos, elevar la competitividad empresarial, atraer inversión y reforzar la capacidad exportadora del país. La organización insiste en que cada cuello de botella logístico, cada enlace inadecuado y cada tramo de carretera sin el mantenimiento necesario tiene un coste que termina repercutiendo sobre las empresas y, en última instancia, sobre el conjunto de la sociedad.
La carta aprovecha el cambio al frente de la Secretaría General de Transporte Terrestre para plantear una nueva etapa de diálogo y colaboración entre la Administración y el sector, en coordinación con la Secretaría General de Infraestructuras del Ministerio de Transportes. González destaca la experiencia de Hernández del Olmo en planificación territorial, movilidad, transporte sostenible y diseño de infraestructuras logísticas e intermodales como un activo capaz de contribuir a una visión más integrada de las necesidades del sector, y plantea el momento actual como oportunidad para avanzar hacia una estrategia nacional de transporte de mercancías que aborde de forma conjunta las necesidades empresariales, la planificación de infraestructuras y los objetivos de sostenibilidad.
La CETM concluye su llamamiento pidiendo al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana que sitúe las infraestructuras de transporte de mercancías entre las prioridades de la política económica del país, elevando la inversión y garantizando un mantenimiento adecuado. La organización se ofrece a colaborar aportando su experiencia y conocimiento de la realidad diaria de las empresas del sector, defendiendo que mejorar el transporte de mercancías no debería entenderse como una reivindicación sectorial, sino como una auténtica política de Estado con impacto directo sobre la capacidad de España para producir, exportar, importar y generar empleo.
Carlos Zubialde





