Cainiao ha completado a finales de junio la actualización de su centro de clasificación en San Fernando de Henares, Madrid, con una nueva generación de maquinaria automatizada desarrollada con tecnología propia. La mejora se dirige a un tipo de envío que hasta ahora resultaba complicado de automatizar, el de los paquetes grandes, voluminosos o de formato irregular, como mobiliario, decoración o equipamiento deportivo, una categoría que crece de forma constante en las plataformas de comercio electrónico.
El contraste con los envíos convencionales explica por qué esta actualización tenía sentido. Mientras que moda, belleza o electrónica de consumo se mueven en formatos estandarizados y fáciles de procesar en cinta, los productos de gran tamaño exigen sistemas más flexibles, capaces de manejar pesos y dimensiones que el procesamiento manual gestiona con lentitud y margen de error. El nuevo sistema soporta hasta 45 kilogramos por unidad y procesa alrededor de 4.000 paquetes por hora, lo que supone, según datos de la propia compañía, una mejora de eficiencia superior al 160% respecto al tratamiento manual.
La clave operativa está en que Cainiao ha desarrollado íntegramente el sistema, desde el equipamiento físico hasta los algoritmos de clasificación, lo que le permite ajustar reglas operativas y asignación de rutas según las necesidades del negocio sin depender de proveedores externos. Entre las novedades destaca la ampliación hasta 120 rampas de salida independientes, que permite asignar destinos con menos intervención manual, y un sistema de escaneo omnidireccional de seis caras que identifica el código de barras del paquete sea cual sea su orientación en la cinta.
Cai Wenming, director general de Cainiao Iberia, ha señalado que la actualización representa un avance importante en la capacidad de servicio de la compañía, con procesos más precisos y una operativa más estable. Es una valoración esperable en boca de quien dirige la operación, pero el dato de fondo, la ampliación de las horas límite de recogida para los comerciantes, sí tiene un efecto directo sobre los vendedores que hoy dependen de este centro para cumplir plazos de envío.
El momento de la inversión no es casual. Durante campañas de alta demanda como el Black Friday o la temporada festiva, el centro puede operar de forma ininterrumpida las 24 horas y superar los 400.000 paquetes diarios, y la automatización adicional permite absorber esos picos sin necesidad de disparar la contratación temporal, algo que en el sector logístico suele ser tan costoso como difícil de planificar con antelación.
La inversión se suma a una red de distribución que ya supera los 11.000 puntos de recogida y 500 taquillas inteligentes en España, y confirma que los grandes operadores del ecommerce transfronterizo siguen viendo en la última milla española un terreno donde competir en velocidad y capacidad. Queda por ver si esta apuesta por paquetes voluminosos empuja también a otros operadores de última milla a revisar su propia capacidad para un tipo de envío que, todo indica, va a seguir creciendo.
Carlos Zubialde





