En el actual ecosistema del transporte y la logística, el margen de beneficio se decide cada vez más en la cabina del camión, pese a que muchos no lo vean muy adecuado, pero es la realidad actual. Si bien la tecnología de los vehículos ha avanzado de una forma robusta durante los últimos años, el factor humano sigue siendo la variable determinante en la rentabilidad operativa, la seguridad vial y la sostenibilidad.
En este contexto, el servicio Driver Behavior de Gesinflot by TDI surge no solo como una herramienta de monitorización, sino como un eje transformador que convierte los datos brutos de conducción en una ventaja competitiva medible para la empresa usuaria. El servicio Driver Behavior es además el resultado de la estrecha colaboración entre Gesinflot by TDI y Mettis AI, una startup española que aplica inteligencia artificial en sistemas de evaluación para la conducción, con alguna línea de investigación, por ejemplo, en la conducción autónoma.
Eficiencia operativa y reducción radical de consumos
La eficiencia energética es el primer gran beneficio que las empresas de transporte perciben al implementar este módulo, que claro, tiene un impacto directo sobre la cuenta de resultados. Driver Behavior permite desglosar con precisión quirúrgica cómo se consume cada gota de combustible de la flota. Al integrar datos directos de la placa de control del vehículo, el sistema evalúa parámetros críticos como el uso excesivo del ralentí, las aceleraciones bruscas y la falta de aprovechamiento de las inercias, todos ellos datos fundamentales para la evaluación de cada vehículo.
La visibilidad total sobre estos comportamientos mediante cuadros de mando, permite identificar desviaciones que, aunque pequeñas de forma individual, suponen miles de euros al año en una flota media. Al reducir los tiempos de motor encendido sin desplazamiento y optimizar el uso de las marchas por ejemplo, las empresas no solo logran una reducción inmediata en sus costes directos, sino que también mejoran su huella de carbono, aspecto que será también determinante a partir del 2027 con la implantación del sistema de control y pago de emisiones ETS2 a nivel europeo.
Además, gracias a la trazabilidad y certificación de estos ahorros, las compañías pueden acceder a incentivos como los Certificados de Ahorro Energético (CAE), monetizando directamente su apuesta por la conducción eficiente, alineados con la ETS2 que señalábamos anteriormente, y que también es valorada por los clientes, ya que también ellos deben de señalar las emisiones que sus proveedores de transporte emiten.

Prevención de accidentes mediante la formación basada en datos
Es cierto que se suele enfocar la gestión de flota primero desde un ángulo económico, pero no debemos de olvidar que hay una parte muy importante en la ecuación, como son los conductores. Su seguridad es una cuestión vital, por eso, la seguridad no puede ser reactiva; debe basarse en la anticipación.
El servicio de Gesinflot by TDI redefine la prevención de riesgos al proporcionar un conocimiento profundo del desempeño de cada conductor, lo que nos permitirá poder realizar una formación “personalizada”, incidiendo con cada uno de ellos en aspectos concretos. A través de indicadores clave de rendimiento (KPIs), los gestores de tráfico pueden detectar patrones de conducción agresiva o imprudente antes de que se traduzcan en un siniestro. Frenazos de emergencia, giros bruscos o excesos de velocidad son registrados y analizados automáticamente.
Esta información no tiene un fin punitivo, sino pedagógico, y además, individualizado. Driver Behavior actúa como un entrenador virtual que permite diseñar planes de formación personalizados para cada conductor, se pone el esfuerzo formativo en el área que cada uno de ellos necesita. Al conocer exactamente dónde falla cada profesional, la capacitación se vuelve mucho más efectiva, mejorando la pericia del conductor y reduciendo drásticamente la probabilidad de colisiones, salidas de vía o daños en la mercancía.
Impacto directo en las primas de riesgo y el mantenimiento
Es igual de cierto, que una vez se abordan los dos planos o rangos de mayor transcendencia (el ahorro económico y la seguridad), queda un tercer nivel, que también tiene un impacto sobre la cuenta de resultados, como son los costes derivados, tales como las primas de seguros o los mantenimientos.
Una flota que conduce mejor es una flota que cuesta menos asegurar, fácil y sencillo a la par que real. Las compañías de seguros valoran positivamente a aquellas empresas que demuestran un control proactivo sobre sus riesgos. Al presentar informes detallados sobre la reducción de incidentes y la mejora del comportamiento al volante, los operadores logísticos se encuentran en una posición de mayor fuerza para negociar reducciones significativas en sus primas de riesgo, o en su defecto, con la posibilidad de ampliar su cartera de proveedores de seguros.
Paralelamente, una conducción suave y controlada extiende la vida útil de los componentes del vehículo. El desgaste de neumáticos, pastillas de freno y embragues se reduce de forma proporcional a la mejora en las puntuaciones de conducción. Esto se traduce en menos paradas imprevistas en el taller y una mayor disponibilidad de la flota, factor crítico en los tiempos donde la disponibilidad de vehículos se está considerando como uno de los factores más valorados por los clientes. Si el vehículo tiene una mejor vida útil, su coste de mantenimiento será inferior, y de igual forma, reduciremos los días de no disponibilidad de ese vehículo, logrando un mayor rendimiento del mismo.

La inteligencia visual: cuadros de mando y KPIs como guía
Tenemos los puntos determinados, el siguiente paso es ordenar todos los datos para tener una correcta visualización de los mismos. La verdadera potencia de Driver Behavior reside en su capacidad para simplificar la complejidad. Los cuadros de mando y las interfaces visuales de Gesinflot by TDI permiten a los responsables de operaciones interpretar la salud de su flota de un solo vistazo. A través de ránkings de conductores, mapas de calor de incidencias y gráficos comparativos, la toma de decisiones deja de basarse en intuiciones para fundamentarse en evidencias sólidas.
Estos paneles visuales ofrecen una transparencia total: desde el nivel de crucero utilizado hasta la gestión de las revoluciones por minuto. Tener estos KPIs accesibles y comprensibles, siempre en tiempo real, permite una gestión mucho más dinámica de la flota, donde se premia la excelencia y se corrigen las ineficiencias al instante. En definitiva, la tecnología correctamente aplicada, es necesaria para que la logística deje de ser una cuestión de volumen y pase a ser una cuestión de inteligencia y precisión profesional.
Carlos Zubialde
contacto@informacionlogistica.com
Artículo realizado en cooperación con empresas del sector






