V10 Solutions ha desarrollado una arquitectura tecnológica de control activo pensada para prevenir errores durante las operaciones de picking en almacenes farmacéuticos, en lugar de limitarse a detectarlos una vez producidos. La solución integra displays inteligentes, control de acceso a equipos refrigerados, trazabilidad automática y gestión centralizada, de forma que cada operación queda validada por el sistema antes de poder ejecutarse.

El planteamiento marca una diferencia relevante frente al modelo que ha predominado hasta ahora en este tipo de almacenes, basado en sensores que monitorizan temperatura y generan alertas cuando detectan una desviación. Esos sistemas siguen siendo necesarios, pero su capacidad de actuación se limita a informar de un problema después de que ya se haya producido, mientras que la arquitectura de V10 traslada el control hacia la autorización previa de cada manipulación, condicionando el propio acceso al equipo refrigerado a que exista una orden de picking válida y a que el operario disponga de los permisos correspondientes.

En la práctica, esto convierte a los displays de picking en nodos inteligentes conectados en tiempo real con el Sistema de Gestión de Almacén, capaces de recibir instrucciones, registrar eventos y activar bloqueos electrónicos sobre cámaras frigoríficas y armarios refrigerados hasta que la operación queda validada. Cada interacción, apertura y cierre de puertas, tiempo de acceso, identificación del operario, artículo manipulado, lote y pedido asociado, queda registrada automáticamente e integrada con el SGA, el ERP corporativo y las plataformas de análisis de datos.

Ese nivel de trazabilidad responde a una presión regulatoria que ya no se limita a exigir que el medicamento se conserve a la temperatura correcta, sino que también obliga a demostrar cómo se ha manipulado en cada punto de la cadena. Alejandro Carretero, Head of Technology de V10 Solutions, resume el cambio de enfoque señalando que la industria farmacéutica ya no puede conformarse con saber cuándo ha ocurrido una incidencia, sino que necesita impedir que llegue a producirse. Para los departamentos de calidad, disponer de este tipo de evidencia documental facilita la reconstrucción precisa de cualquier proceso durante auditorías o inspecciones, un aspecto cada vez más determinante en un sector donde el cumplimiento normativo pesa tanto como la propia eficiencia operativa.

La arquitectura incorpora además una capa de gestión centralizada capaz de supervisar grandes volúmenes de dispositivos distribuidos en distintos centros logísticos, una capacidad especialmente útil en campañas de alta demanda como procesos de vacunación o lanzamientos de nuevos medicamentos, donde la operativa de picking refrigerado necesita reorganizarse con rapidez. Para el sector de la logística farmacéutica, este tipo de desarrollos confirma que la automatización ya no se valora solo por su aportación a la productividad, sino cada vez más como garantía de calidad y cumplimiento normativo dentro de una cadena de frío donde el margen de error, literalmente, tiene consecuencias sobre la salud del paciente final.

Carlos Zubialde

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