La última milla se ha consolidado como uno de los servicios de transporte más complejos y exigentes de la cadena logística, especialmente en entornos de distribución urbana vinculados al comercio electrónico. Las cifras hablan por sí solas, en el año 2019 en España se distribuyeron cerca de 500 millones de envíos de e-commerce, volumen que año tras año ha continuado aumentando, hasta los 1213 millones de envíos en el 2024, que significa un aumento del 270% en solo cinco años.
Como se puede suponer, para que ese volumen de paquetes pueda ser distribuido de forma satisfactoria, las empresas de transporte han tenido que aumentar y reforzar sus estructuras, pasando a tener un mayor número de vehículos y personal en sus flotas. Y la gestión no es precisamente sencilla, por eso queremos compartir este caso de éxito llevado adelante por Gesinflot by TDI con un cliente del sector del transporte de distribución de última milla, en una operación de transformación digital que implicó a más de 300 vehículos.
El punto de partida hacía que las dificultades diarias a las que se enfrentaba el cliente fueran claras: niveles de puntualidad inestables, falta de visibilidad en el proceso de entrega y una capacidad limitada para gestionar incidencias en tiempo real. Estos factores generaban reintentos constantes, incrementos en el coste por entrega y un volumen elevado de consultas al servicio de atención al cliente. El impacto se trasladaba directamente al cumplimiento del nivel de servicio y a la satisfacción final del destinatario.
Para hacer frente a esta situación, se planteó una transformación operativa basada en la digitalización, la trazabilidad en tiempo real y la optimización inteligente de los procesos críticos. La estrategia consistió en articular un modelo capaz de anticiparse a las desviaciones, reducir los tiempos improductivos y dotar a la operación de una estructura más estable y predecible.
El rediseño incluyó la implantación de herramientas avanzadas para optimizar rutas y secuencias de reparto, el cálculo dinámico de ETA (tiempo estimado de entrega o llegada al destino) adaptado a las condiciones reales, una aplicación para conductores con prueba de entrega digital y un sistema de monitorización operativa con alertas automáticas y panel de SLA. La combinación de estos elementos permitió conectar todas las etapas del ciclo de entrega, generar control en tiempo real y facilitar la toma de decisiones durante la jornada.
La implementación se ejecutó en tan solo 45 días, período en el que se integraron los sistemas, se adaptaron los procesos y se formó a los equipos. Desde el inicio se establecieron indicadores claros para evaluar la evolución del rendimiento y medir el impacto de la transformación.
Con esta base tecnológica y operativa consolidada, Gesinflot by TDI asumió la gestión del proyecto, aportando su experiencia en optimización de última milla y su capacidad tecnológica para estructurar un modelo sostenible y escalable, y los resultados alcanzados tras seis meses de operación confirmaron la mejora estructural del servicio.
Y como los números son los que terminan por dictar presencia, por ejemplo, las entregas “on time” aumentaron en 9 puntos porcentuales, el coste por entrega se redujo un 11%, los reintentos descendieron un 34% y los tickets de atención al cliente disminuyeron un 27%. Estos avances reflejan una operación más estable, eficiente y centrada en la experiencia del destinatario.
La intervención de Gesinflot by TDI evidenció que, incluso en entornos de elevada complejidad, es posible transformar de forma integral la última milla mediante una combinación de tecnología, metodología y control operativo. El resultado es un modelo más fiable, con menor coste operativo y con un impacto directo en la calidad percibida por el cliente final, reforzando la competitividad en un mercado donde la entrega se ha convertido en un elemento diferencial clave.
Carlos Zubialde
contacto@informacionlogistica.com
Artículo elaborado en colaboración con empresas del sector




