Gerresheimer, la multinacional alemana especializada en envases y sistemas de administración para las industrias farmacéutica, biotecnológica y cosmética, ha encargado a la española Mecalux dos almacenes automáticos de palets para su planta de Peachtree City, en el estado de Georgia. La operación forma parte de una expansión más amplia de la instalación que incluye la creación de más de 400 empleos, la incorporación de salas blancas de nueva generación y la puesta en marcha de líneas de producción altamente automatizadas.
El punto de partida es relevante para entender la decisión: Gerresheimer operaba en esa planta con procesos manuales, un modelo que en la industria de dispositivos médicos lleva aparejado un riesgo específico. Cada referencia que sale de producción debe manipularse con criterios de trazabilidad estrictos, ya que el margen de error en este segmento tiene consecuencias directas sobre la seguridad del paciente. La automatización no responde aquí a una lógica puramente de costes, sino a una exigencia operativa del propio sector.
El sistema instalado por Mecalux gestiona más de 30 referencias de dispositivos médicos procedentes de las líneas de producción. El software Easy WMS asigna ubicación a cada producto en función de su nivel de demanda y coordina los transelevadores para su traslado, de forma que la disponibilidad de cada unidad en tiempo real queda registrada y controlada en todo momento. Es, en la práctica, lo que en logística farmacéutica y médica se entiende por trazabilidad activa: no solo saber dónde está cada producto, sino poder demostrarlo en cualquier momento del proceso.
Para Mecalux, el proyecto tiene un valor añadido más allá de la operación en sí. La compañía española, con sede en Barcelona y presencia en más de 70 países, lleva años consolidando posición en el mercado norteamericano, donde la demanda de soluciones de almacenamiento automatizado para sectores regulados —farmacéutico, alimentario, médico— crece de forma sostenida. Una referencia de la envergadura de Gerresheimer en ese mercado, en una instalación que combina producción y logística de alta exigencia, tiene recorrido comercial más allá del contrato firmado.
El contexto de fondo tampoco es menor. El mercado de dispositivos médicos en Estados Unidos atraviesa un periodo de fuerte inversión en capacidad productiva, impulsado en parte por las tensiones en las cadenas de suministro globales que quedaron expuestas durante la pandemia y que han llevado a muchos fabricantes a reforzar su presencia local. Gerresheimer no es una excepción: la ampliación de Peachtree City responde a esa lógica de acercar producción y logística a los clientes del sector sanitario norteamericano, reduciendo dependencias externas en un segmento donde los plazos de entrega no admiten muchas excusas.
Que una empresa española esté detrás de la solución logística de esa expansión es, al menos, una señal de que el sector tiene músculo tecnológico para competir en los mercados más exigentes.
Carlos Zubialde





