DSV ha cerrado el primer semestre de 2026 con crecimientos de doble dígito en prácticamente todas sus divisiones, impulsado por la integración de la alemana Schenker, aunque la propia compañía ha decidido estrechar su horizonte de beneficio para el conjunto del año ante las dificultades que la fusión sigue generando en algunos mercados europeos. El grupo danés ha fijado ahora su previsión de EBIT antes de partidas especiales entre 23.500 y 25.500 millones de coronas danesas, un rango más ajustado al que manejaba hasta el trimestre anterior.

Los números del segundo trimestre confirman el impulso que Schenker sigue aportando al negocio, con unos ingresos de 10.260 millones de euros, un 23,7% más que un año antes, y un EBIT que crece un 32,5% hasta los 836 millones de euros. En el acumulado del semestre, la facturación alcanza los 19.682 millones de euros, un 42% más que en 2025, mientras el beneficio bruto sube un 38,7% y el EBIT un 29,4%. Son cifras que, según ha señalado el consejero delegado del grupo, Jens H. Lund, se han logrado pese a las condiciones de mercado volátiles derivadas del conflicto en Oriente Medio.

El propio grupo reconoce, sin embargo, que la integración avanza a un ritmo más lento del previsto en varios países europeos, con problemas de productividad y desafíos de red que han lastrado el desempeño comercial y limitado el crecimiento de volumen en la división de carretera. Los mayores problemas se han concentrado en Alemania, Francia y Países Bajos, donde la fusión de grandes redes físicas e informáticas ha resultado más compleja de lo esperado, aunque la compañía asegura que la calidad de servicio en Alemania ya ha vuelto a los niveles previos a la integración. Esta división de carretera cerró el segundo trimestre con un EBIT de 133 millones de euros, una cifra que incluye 250 millones de coronas danesas de costes puntuales derivados precisamente de estos ajustes de red.

La división de transporte marítimo y aéreo ha sido la que mejor ha capitalizado el contexto geopolítico, con unos ingresos de 5.578 millones de euros en el trimestre, un 21% más, impulsados por el alza de las tarifas de flete y el encarecimiento del combustible, especialmente en carga aérea. El conflicto en Oriente Medio ha reducido la capacidad aérea disponible por las restricciones de espacio aéreo y los desvíos de vuelos en rutas que transitan por la región del Golfo, lo que ha presionado tarifas al alza y, paradójicamente, ha contribuido a mejorar la rentabilidad de esta división para DSV. El transporte marítimo, por su parte, ha vuelto a superar el millón de TEU transportados en el trimestre, apoyado principalmente en las exportaciones chinas.

La división de logística contractual ha sido la de mejor comportamiento relativo, con un beneficio bruto semestral que crece un 59,5% hasta los 1.517 millones de euros, apoyado en la mejora de la actividad en Norteamérica y en signos de recuperación gradual en Europa tras una prolongada recesión industrial. Con este conjunto de resultados, DSV confirma que la absorción de Schenker sigue siendo el principal motor de su crecimiento, aunque el propio grupo admite que terminar de digerir una integración de esta magnitud, con más de 60 países ya fusionados o en proceso, está costando más tiempo y más dinero del previsto en algunos de sus mercados clave.

Carlos Zubialde

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