Uber despedirá a cerca de 3.300 empleados, en torno al 10% de su plantilla global, con el objetivo de reducir su jerarquía directiva y liberar recursos para invertir con más fuerza en transporte compartido, reparto y robotaxis. El consejero delegado, Dara Khosrowshahi, comunicó los cambios este miércoles en un correo electrónico interno posteriormente hecho público, en el que anunciaba también una reducción del 20% en el número de gerentes de la compañía, aunque sin precisar cuántas personas se verán afectadas por esa medida concreta.
La reestructuración incluye reducir a la mitad el número de equipos de uno o dos miembros y despedir a empleados situados, según ha informado Bloomberg, a más de siete niveles jerárquicos por debajo del propio Khosrowshahi. La compañía fusionará además sus divisiones de ingeniería, ciencia de datos y reparto, y unificará sus operaciones de reparto entre restaurantes, comercio minorista y entrega directa, un movimiento que apunta a simplificar una estructura organizativa que el propio consejero delegado reconoce que se ha vuelto excesivamente compleja tras años de crecimiento acelerado.
Khosrowshahi ha justificado la medida señalando que el crecimiento de la compañía ha traído consigo más niveles jerárquicos, más coordinación y una propiedad más fragmentada, estructuras que a su juicio tenían sentido cuando Uber era una empresa más pequeña pero que ya no resultan útiles a su escala actual. El directivo ha vinculado directamente los ahorros derivados de esta reestructuración con la reinversión en crecimiento e innovación, señalando de forma explícita que se destinará más capital a conductores, repartidores y comerciantes en todo el mundo, así como al trabajo que la compañía está realizando para construir lo que describe como un futuro autónomo.
Ese futuro autónomo pasa por una apuesta de más de 10.000 millones de dólares que Uber se ha comprometido a invertir en alianzas con robotaxis en los próximos años, con el objetivo declarado de convertir su plataforma en la referencia mundial para solicitar vehículos autónomos. La compañía ha reasignado capital durante el último año, incluyendo participaciones en Avride, Lucid Group, Nuro y Rivian Automotive, y a mediados de agosto anunció junto a la china Pony AI un acuerdo para poner en servicio más de 2.000 robotaxis en toda Europa, consolidando la colaboración que ambas compañías ya mantienen en Zagreb desde comienzos de año.
Esta reestructuración de plantilla llega apenas semanas después de que Uber cerrara su acuerdo de fusión con Delivery Hero, propietaria de Glovo, una operación que extenderá la plataforma combinada de movilidad y reparto a 99 mercados con una facturación bruta pro forma de 236.000 millones de dólares en 2025. La oferta valora el 100% de Delivery Hero en 14.800 millones de dólares, e incluye la venta paralela de las actividades del grupo alemán en 14 mercados, entre ellos Glovo España, a la firma estadounidense SSW Partners.
Pese a los despidos anunciados, Uber mantiene una trayectoria de crecimiento sólida, con unos ingresos que aumentaron un 12% en el segundo trimestre, hasta 14.200 millones de dólares, y un beneficio que creció un 29%, hasta 1.700 millones. Las reservas brutas avanzaron un 24% interanual hasta 58.000 millones de dólares, y la compañía prevé para el tercer trimestre un rango de entre 58.250 y 60.250 millones, lo que supondría un crecimiento interanual de entre el 18% y el 22% a tipo de cambio constante. Tras conocerse el anuncio de reestructuración, las acciones de Uber subieron cerca de un 2% en la Bolsa de Nueva York, aunque en el último año acumulan una caída próxima al 17%.
Carlos Zubialde





