El sector de la logística y el transporte cerró el segundo trimestre de 2026 con 1.240.700 ocupados, un descenso trimestral del 0,56%, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa del INE. El número de parados, sin embargo, también cayó, hasta los 71.900, un 17,5% menos que en el primer trimestre, un contraste que solo se entiende al mirar el tercer dato clave de la encuesta, la población activa total del sector se redujo un 1,7%, hasta las 1.312.600 personas.

Esa combinación explica la aparente paradoja de un sector que reduce simultáneamente ocupación y paro, porque cuando la población activa se contrae más deprisa que el empleo, el desempleo baja aunque no se estén creando puestos de trabajo nuevos, sino que hay menos personas buscando activamente empleo dentro del sector. El número de asalariados, por su parte, sí registró un ligero incremento, hasta los 1.100.900, un 0,15% trimestral más, lo que sugiere que dentro del empleo existente ha ganado peso el trabajo por cuenta ajena frente a otras formas de ocupación.

El desglose por ramas de actividad muestra comportamientos muy dispares dentro del sector. El transporte terrestre, el segmento con mayor peso del conjunto, sumó 681.000 ocupados, un 0,9% más, y 563.700 asalariados, un 1,53% de incremento trimestral, confirmando su papel de columna vertebral del empleo logístico español. El almacenamiento y actividades anexas al transporte, en cambio, retrocedió hasta los 335.800 ocupados, un 1,38% menos, con una caída todavía más pronunciada en asalariados, del 2,4%.

Los datos más llamativos, aunque con menor peso absoluto sobre el total, corresponden al transporte marítimo y al aéreo. El marítimo pasó de una base reducida a los 27.000 ocupados, un salto del 49,17% trimestral, con los asalariados del sector creciendo un 85,71%, mientras que el transporte aéreo sumó 66.200 ocupados, un 12,39% más, con el mismo incremento porcentual en asalariados hasta los 86.200. Estos porcentajes tan elevados conviene interpretarlos con cautela, porque partiendo de cifras absolutas mucho más pequeñas que el transporte terrestre, cualquier variación puntual se traduce en porcentajes de crecimiento muy amplificados.

El retroceso más pronunciado del trimestre se registró en las actividades postales y de correo, que perdieron un 15,96% de ocupados, hasta las 130.600 personas, con una caída similar del 13,2% en el número de asalariados. Esta contracción, tras un primer trimestre habitualmente marcado por el pico de actividad de la campaña navideña y de rebajas, encaja con el patrón estacional propio de la paquetería, un segmento donde buena parte del empleo generado en los últimos meses del año se ajusta de forma natural una vez pasada la temporada de mayor demanda.

Carlos Zubialde

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