Los operadores especializados en última milla han superado a Correos como principal actor del mercado de paquetería urgente en España, según el Informe Anual del Sector Postal 2025 de la CNMC. Estas empresas, sostenidas en torno al 70% por trabajadores autónomos subcontratados o propietarios de su propia actividad, ya gestionan el 37,5% de los paquetes entregados en el país, casi cuatro de cada diez envíos, mientras que la cuota de Correos se ha reducido al 15,8% del total.

La diferencia se nota todavía más en la facturación. De cada 100 euros que mueve el negocio de reparto urgente en España, los operadores de última milla se quedan con 23 euros, frente a los 11 euros que capta Correos. Las grandes redes de transporte urgente de ámbito nacional, con un 37,1% de los envíos, siguen siendo las que más ingresos generan, cerca de 45 de cada 100 euros, pero son los operadores de última milla quienes mueven más bultos, impulsados directamente por el crecimiento del comercio electrónico.

El aumento de operadores dados de alta en el registro postal confirma esta tendencia, al pasar de 4.341 empresas a finales de 2024 a más de 4.500 en 2025. Según los datos de la CNMC, la mitad de estas compañías son autónomos dedicados principalmente al reparto de última milla, atraídos por el propio crecimiento del sector, lo que explica que buena parte de la expansión de este segmento se apoye en la entrada masiva de pequeños operadores individuales más que en el crecimiento de unas pocas grandes plataformas.

La serie histórica del informe muestra que la última milla ha ganado peso de forma sostenida desde 2019, hasta convertirse en la tipología más relevante del mercado CEP español, por delante incluso de las redes de transporte urgente nacional. Mientras tanto, Correos cerró 2025 con un beneficio de 14,4 millones de euros, frente a las pérdidas de 414,8 millones del ejercicio anterior, un resultado que, según sus propias cuentas presentadas ante la SEPI, se explica en gran medida por cerca de 390 millones de euros en compensaciones estatales recibidas por la prestación del servicio postal universal y el servicio de interés económico general, entre ellas un pago retroactivo correspondiente a ejercicios cerrados hace más de una década.

Para el sector logístico, el retrato que deja este informe confirma un mercado cada vs polarizado, con la última milla creciendo de la mano del auge del comercio electrónico y modelos de reparto más flexibles y económicos, mientras el operador postal histórico ve reducirse su peso relativo año tras año tanto en volumen de negocio como en ingresos, sostenido en la práctica por el respaldo económico del Estado más que por su comportamiento comercial en el mercado abierto.

Carlos Zubialde

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