Geodis, el gigante logístico del grupo SNCF con 10.600 millones de euros de facturación, ha entrado en negociaciones exclusivas para adquirir una parte sustancial del Grupo Deret, uno de los operadores logísticos y de transporte más consolidados del centro de Francia. El acuerdo, anunciado el pasado 31 de julio, contempla la compra de Deret Logistique y Deret Transporteur, junto a sus filiales Sogipac, Logtex y Deret Services Numériques, además de la totalidad de los activos inmobiliarios logísticos del grupo. Log's, la filial especializada en logística a medida en la que Deret posee el 60% del capital, queda fuera del perímetro de venta.
La operación llega en un contexto que dista mucho de ser el habitual en este tipo de adquisiciones, porque la venta no responde a un deterioro del negocio ni a la pérdida de clientes relevantes, sino a una crisis de gobierno corporativo que estalló en junio de 2025. Ese mes, tres de los principales accionistas y dirigentes del grupo, el fundador histórico Lucien Deret, de 84 años y todavía accionista mayoritario, su esposa Asmaa Deret, al frente de la división hotelera del grupo, y la hija de ambos, Lina Deret, directora general desde enero de 2022, fueron imputados por presunto abuso de bienes sociales, tras una investigación preliminar abierta más de un año antes.
Según recogen los medios franceses que han seguido el caso, la justicia sospecha que la familia confundió las cuentas del grupo con su patrimonio personal, enriqueciéndose en perjuicio de la propia empresa. La investigación se aceleró con un registro en el domicilio familiar en Ardon, cerca de Orleans, y los tres implicados fueron puestos a disposición de un juez de instrucción especializado en delitos financieros del tribunal judicial de París. El propio grupo confirmó las imputaciones en un comunicado, precisando que se habían adoptado medidas cautelares, entre ellas el impedimento de que los tres imputados sigan ejerciendo funciones dentro de la compañía, con la dirección operativa asegurada desde entonces por el presidente Jean-Jacques Jambut. Deret ha insistido en que ni el grupo ni sus filiales están imputados como personas jurídicas, limitándose el proceso a los tres dirigentes a título personal.
El deterioro reputacional derivado de este proceso judicial, más que cualquier problema comercial, parece haber precipitado la decisión de la familia de vender, según adelantaron medios franceses ya a finales de marzo de 2026. Deret llega a esta operación con una facturación de 518 millones de euros en Francia entre logística contractual y transporte, una cartera de clientes que la propia Geodis reconoce como sólida, y una estructura operativa que ambas compañías presentan como perfectamente viable de cara a la integración.
Para Geodis, la adquisición se enmarca en la estrategia de crecimiento externo que Marie-Christine Lombard, presidenta del directorio del grupo, presentó dentro del plan estratégico 2026-2033, centrado en reforzar la oferta logística ante el avance del comercio electrónico y la relocalización de cadenas de producción cerca de las zonas de consumo. La operación llega apenas cuatro meses después de que Geodis completara la compra de Transports Malherbe, especialista en transporte de carga completa para los sectores agroalimentario y de distribución, un movimiento con el que el grupo ya se situó entre los tres primeros operadores del mercado francés de transporte fraccionado y completo, con una facturación acumulada cercana a los 2.000 millones de euros en ese segmento. Con Deret, Geodis busca consolidar una posición de referencia en logística contractual tanto a escala nacional como europea y mundial, según ha explicado el propio comunicado conjunto, que insiste en la voluntad de garantizar continuidad operativa y preservar el capital humano de ambas organizaciones, aunque todavía no se ha precisado si la integración conllevará alguna reestructuración de la red de agencias o un plan social.
La operación, sujeta todavía a las condiciones habituales de cierre, incluida la consulta a los representantes de los trabajadores y el control de concentraciones, deja una lección que trasciende el propio sector logístico, la de cómo una crisis de gobernanza dentro de una empresa familiar puede terminar forzando la venta de un negocio sólido y rentable, incluso cuando el problema no reside en absoluto en su cuenta de resultados ni en la relación con sus clientes.
Carlos Zubialde





