TTN Trucking, la filial noruega especializada en transporte de pescado del gigante lituano Girteka Group, ha sido declarada en quiebra después de que la Administración Tributaria noruega, Skatteetaten, frenara el plan de reestructuración que la empresa intentaba negociar para hacer frente a una deuda de 75,6 millones de coronas noruegas, unos 6,7 millones de euros, en concepto de cotizaciones sociales del empleador.
El origen de la disputa se remonta a cómo TTN Trucking aplicaba las cotizaciones sociales de sus conductores. La empresa se beneficiaba de tarifas reducidas previstas para operadores establecidos en el remoto norte de Noruega, en la región de Finnmark, un régimen fiscal preferencial pensado para incentivar la actividad económica en zonas escasamente pobladas. Las autoridades tributarias noruegas cuestionaron si la estructura operativa real de la compañía y el lugar efectivo donde trabajaban sus conductores se correspondían realmente con los requisitos exigidos para acceder a esa bonificación regional, concluyendo que no era así y reclamando el pago retroactivo de la diferencia.
Ante la imposibilidad de afrontar de una sola vez ese pasivo público y el fracaso de las negociaciones para alcanzar un acuerdo de pago aplazado, la dirección de TTN Trucking no tuvo más opción legal que solicitar la declaración de quiebra. La noticia ha generado inquietud entre sus acreedores comerciales, proveedores de combustible, talleres, subcontratistas de transporte y empresas de leasing, porque en el procedimiento concursal noruego, como en la mayoría de jurisdicciones europeas, los créditos del Estado por impuestos y cotizaciones sociales gozan de prioridad de cobro frente al resto de acreedores.
Mirza Sabanović, director general de Thermo-Transit, otra de las filiales noruegas de Girteka también especializada en transporte de pescado, ha rechazado la posición de Skatteetaten y ha insistido en que el grupo sigue operando con normalidad pese a la quiebra de TTN Trucking, subrayando que ambas son entidades jurídicas distintas y que la caída de una no compromete la capacidad del resto del grupo para atender a sus clientes en Escandinavia.
El caso de TTN Trucking no es, sin embargo, el único frente fiscal que Girteka afronta en Noruega. La Administración Tributaria reclama al grupo lituano de forma independiente unos 4,2 millones de euros adicionales, correspondientes a cotizaciones sociales del periodo 2018-2023 en otra de sus filiales del norte del país, una reclamación que Girteka ha recurrido formalmente ante la Comisión de Apelaciones Fiscales noruega. La compañía sostiene que dispone de documentación completa que acredita que las cotizaciones se calcularon y pagaron conforme a la normativa aplicable, y defiende que desarrolló actividad empresarial genuina en el norte de Noruega. Según ha explicado el propio grupo, el proceso se inició en octubre del año pasado y no se espera una resolución definitiva antes de finales de 2027, un plazo que mantiene a la compañía bajo incertidumbre financiera prolongada mientras el litigio sigue abierto.
Este no es tampoco el primer roce de Girteka con las autoridades noruegas. En 2022, el operador ya fue acusado de realizar cabotaje ilegal en el país, en un caso referido a hechos de 2019 y 2020 que incluía once operaciones en las que presuntamente se incumplieron las normas de este tipo de transporte, entre ellas el intercambio de camiones durante las propias rutas de cabotaje. En aquel momento, un representante de la compañía defendió que el proceso ayudaría a clarificar el criterio noruego sobre documentación de cabotaje, reclamando reglas más claras para poder seguir operando en el país conforme a la normativa. A esto se sumaron denuncias previas, recogidas por el sindicato noruego a finales de 2021, sobre las condiciones salariales de los conductores que realizaban cabotaje para Girteka Logistics y RV Transport.
El contexto financiero en el que se producen estos litigios tampoco es el más favorable para el grupo. Girteka cerró 2025 con unos ingresos de 1.310 millones de euros, un 9% menos que el año anterior, en un periodo especialmente complicado para el mercado europeo del transporte por carretera, aunque logró reducir sus pérdidas netas consolidadas de 28,9 millones de euros en 2024 a 12,4 millones en 2025. El grupo, que opera una flota de unos 6.500 cabezas tractoras y entre 7.000 y 8.000 semirremolques, gestiona alrededor de 800.000 envíos de carga completa al año en toda Europa, y controla cerca de 50 empresas dedicadas a transporte por carretera, tránsito, comercio, mantenimiento de vehículos e inmobiliaria en 11 países, con una plantilla cercana a las 12.000 personas.
Para el sector del transporte europeo, el caso TTN Trucking deja una lección que trasciende al propio grupo lituano, ni siquiera operar bajo el paraguas de uno de los mayores operadores de transporte por carretera de Europa protege a una filial local frente a un riesgo fiscal mal calculado, y cuando la Administración de un país revisa con criterio distinto una bonificación aplicada durante años, la factura retroactiva puede resultar suficientemente elevada como para forzar la quiebra de una empresa que, hasta ese momento, operaba con aparente normalidad.
Carlos Zubialde





