Las organizaciones de transporte de Serbia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro y Macedonia del Norte preparan una protesta coordinada en los pasos fronterizos con la Unión Europea a partir del 14 de septiembre, con bloqueos previstos también en terminales de mercancías e instalaciones intermodales. La movilización responde a la aplicación cada vez más estricta de la norma que limita a 90 días la estancia de ciudadanos de fuera de la Unión Europea dentro del espacio Schengen en cualquier periodo de 180 días, una regla que no es nueva pero cuyo control se ha vuelto mucho más riguroso desde que el Sistema de Entradas y Salidas de la Unión Europea entró en pleno funcionamiento el pasado 10 de abril.

El problema de fondo resulta sencillo de entender, ese límite de 90 días puede bastar para un turista, pero resulta insuficiente para un conductor profesional que cruza con frecuencia la frontera entre los Balcanes y países como Alemania, Austria, Italia o Hungría. La asociación serbia Međunarodni transport denuncia que cada día se deniega la entrada en el espacio Schengen a decenas de conductores serbios, y que se han producido detenciones, deportaciones y prohibiciones de reentrada. Los transportistas defienden que un conductor profesional no debería recibir el mismo trato que un visitante turístico, porque trabaja hacia y a través de la Unión Europea, sin intención de establecerse en ella.

No es la primera vez que el sector recurre a este tipo de protesta, porque a finales de enero de 2026 ya se produjeron bloqueos similares, que terminaron el 30 de enero después de que la Comisión Europea se comprometiera a crear un grupo de trabajo para buscar una solución. Más de siete meses después, según denuncian las propias organizaciones de transporte, sigue sin existir un mecanismo real que les permita operar con normalidad. Neđo Mandić, presidente de Međunarodni transport, ha confirmado que la protesta del 14 de septiembre sigue adelante, con bloqueos previstos en terminales de mercancías y terminales ferroviarias utilizadas para el transporte de remolques.

La Comisión Europea reconoce el problema, pero no ha modificado la norma. Durante una sesión informativa celebrada el 1 de septiembre, un representante comunitario admitió que los conductores de camión se encuentran entre los profesionales cuya actividad puede exigir permanecer más de 90 días en el espacio Schengen, y mencionó como posibles vías los visados de larga duración, los permisos de residencia o los acuerdos bilaterales, sin que ninguna de esas opciones altere el límite vigente. Esa distancia entre reconocer el problema y ofrecer una solución práctica es precisamente lo que ha llevado a los transportistas a preparar una nueva protesta.

Konzorcijum Logistika, de Bosnia, ha confirmado que la movilización tendrá alcance regional y se desarrollará de forma coordinada entre los cuatro países, sin acciones separadas por parte de cada uno. Para el transporte internacional de mercancías, las rutas más sensibles serán las conexiones de los Balcanes Occidentales con Croacia y Hungría, principales puertas de entrada hacia Europa Central y Occidental, aunque los primeros anuncios apuntan a que la protesta se concentrará sobre todo en el tráfico de mercancías, sin cerrar por completo el paso de pasajeros.

El impacto potencial va más allá de la propia duración del bloqueo, porque incluso una interrupción relativamente breve puede acumular camiones a ambos lados de la frontera, generando colas que persisten después de que finalice oficialmente la protesta. Los envíos con ventanas de entrega muy ajustadas, los componentes industriales y las cargas intermodales vinculadas a salidas de trenes concretos son los que corren mayor riesgo. Una pregunta presentada en el Parlamento Europeo en abril ya señalaba que más del 60% del comercio de la región balcánica se realiza con la Unión Europea, lo que confirma que las restricciones al transporte tienen capacidad de repercutir tanto en las cadenas de suministro como en la propia relación económica entre ambas partes.

Macedonia del Norte añade un matiz distinto al conjunto, porque su ministro de Transporte ya indicó en agosto que el país estudia una solución propia mediante acuerdos bilaterales, con pactos ya vigentes con Suiza, Croacia y Rumanía, y negociaciones en marcha con Austria, Alemania y Hungría. Pese a esa vía paralela, las últimas declaraciones del sector siguen incluyendo a Macedonia del Norte entre los cuatro países que participarán en la protesta del 14 de septiembre. Para las empresas europeas que transportan mercancías hacia o desde los Balcanes Occidentales, la recomendación del sector pasa por prepararse para posibles aumentos en los tiempos de tránsito, vigilar de cerca la situación en los pasos con Croacia y Hungría, y planificar con antelación suficiente las entregas más sensibles a retrasos mientras el conflicto siga sin resolverse.

Carlos Zubialde

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