Amazon ha comenzado a incorporar en Alemania más de 50 unidades del Mercedes-Benz eActros 600, un camión eléctrico de largo recorrido con 621 kWh de batería y una autonomía aproximada de 500 kilómetros. La operación forma parte de un pedido mayor cerrado con Mercedes-Benz Trucks a principios de 2025, cuando la compañía encargó más de 200 unidades de este modelo, repartidas entre unas 140 destinadas a Reino Unido, donde el despliegue ya había comenzado, y alrededor de 50 para el mercado alemán.

Amazon destinará estos camiones principalmente al llamado middle mile, los trayectos intermedios que conectan distintos centros de distribución y áreas urbanas dentro de la cadena logística, aunque la compañía no ha detallado todavía qué instalaciones concretas recibirán cada vehículo ni las rutas exactas que cubrirán. La incorporación no parte de cero, porque Amazon ya había probado un prototipo del eActros 600 muy próximo al modelo de producción en uno de sus centros logísticos alemanes, y lleva varios años operando vehículo pesado eléctrico en el país, con un pedido de 20 unidades del Volvo FH Electric ya en 2022.

El eActros 600, fabricado en serie desde finales de 2024 en la planta de Wörth am Rhein, incorpora tres paquetes de baterías con química LFP que suman una capacidad instalada de 621 kWh, suficiente según Mercedes-Benz Trucks para recorrer unos 500 kilómetros sin recarga intermedia, aunque la autonomía real dependerá de la carga transportada, el recorrido y las condiciones meteorológicas. El vehículo admite carga CCS de hasta 400 kW, lo que permite recuperar entre el 20% y el 80% de la batería en algo más de una hora, un tiempo de recarga que resulta determinante para que un camión eléctrico pueda sustituir de forma efectiva a uno diésel sin penalizar los tiempos de ruta.

La compra de vehículos es solo una parte de la ecuación, porque Amazon está instalando además varios cientos de puntos de recarga para camiones en sus instalaciones europeas, dentro de un compromiso de inversión superior a los 1.000 millones de euros en electrificación y descarbonización de su red de transporte en el continente, de los que más de 400 millones corresponden específicamente a Alemania. Estas cifras se enmarcan en el plan que la compañía anunció en 2022, con el objetivo de pasar de apenas 38 camiones pesados eléctricos en Europa a más de 1.500 unidades, de las cuales más de 500 estarían destinadas al mercado alemán.

El verdadero salto de esta operación no está tanto en las especificaciones técnicas del vehículo, ya asequibles para otros fabricantes del mercado, como en el hecho de que un operador con la escala de Amazon empiece a incorporar decenas de unidades a su operativa habitual, dejando atrás la fase de pruebas piloto con flotas simbólicas. Esa combinación de inversión en vehículo e infraestructura de recarga en paralelo es, según coinciden distintos analistas del sector, la única fórmula capaz de demostrar si el camión eléctrico puede sustituir al diésel a gran escala, en un momento en el que la adopción de este tipo de vehículos sigue avanzando mucho más despacio en la mayoría de operadores europeos que lo que sugieren los anuncios de nuevos modelos por parte de los fabricantes.

Carlos Zubialde

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