Inditex ha reforzado de forma notable el colchón de producto disponible ante la creciente incertidumbre que atraviesan las cadenas de suministro internacionales. El grupo textil cerró el primer semestre de su ejercicio, el pasado 31 de julio, con unas existencias valoradas en 3.789 millones de euros, un 16,6% más que los 3.249 millones con los que arrancó el ejercicio en enero, y un 9,3% por encima del mismo periodo del año anterior, el triple de lo que había crecido entonces. El incremento equivale a 540 millones de euros adicionales en solo seis meses, en un contexto marcado por la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán y las dificultades que atraviesa el transporte marítimo en Oriente Próximo.

La propietaria de Zara, Bershka, Stradivarius o Massimo Dutti no vincula expresamente este aumento al conflicto, atribuyéndolo a su buen desempeño operativo, aunque sí reconoce en su informe semestral que las tensiones comerciales y la situación en Oriente Medio han mantenido un contexto de volatilidad con potencial impacto sobre precios energéticos, cadenas de suministro y mercados financieros. Óscar García Maceiras, consejero delegado de Inditex, insistió durante la conferencia con analistas en que la prioridad del grupo ha sido garantizar un flujo ininterrumpido de producto a sus clientes en todo el mundo, atribuyendo esa capacidad a la rapidez para adaptar métodos de transporte y flujos de abastecimiento, así como a la diversificación de su modelo de suministro.

El refuerzo del inventario cobra especial relevancia por la situación en el Estrecho de Ormuz, uno de los principales cuellos de botella del comercio marítimo mundial, por el que circula en torno a una cuarta parte del petróleo transportado por vía marítima además de importantes volúmenes de gas natural licuado. La Organización Marítima Internacional ha contabilizado al menos 70 ataques contra el transporte marítimo internacional desde el inicio del conflicto a finales de febrero, con 19 marinos fallecidos, y el tráfico de buques por el estrecho sigue muy por debajo de sus niveles habituales, con apenas seis buques de materias primas cruzando en una sola jornada reciente, frente a los 125 grandes buques comerciales diarios previos al conflicto. Esa disrupción ha disparado además los costes de transporte y de los seguros marítimos.

Con Asia concentrando más del 60% de las fábricas que suministran a Inditex, repartidas entre China, Bangladesh, India, Pakistán, Vietnam y Camboya, disponer de un mayor margen de inventario permite al grupo absorber retrasos en las entregas o interrupciones en determinadas rutas sin comprometer la disponibilidad de producto en tienda. La tendencia alcista del stock, en cualquier caso, no es exclusivamente coyuntural, porque a 31 de enero de 2025 las existencias se situaban en 2.966 millones de euros, casi un 28% por debajo del nivel actual, lo que confirma que Inditex viene ampliando su colchón de producto de forma sostenida en los últimos ejercicios.

Este refuerzo del inventario coincide con unos resultados semestrales récord para el grupo, que sin embargo ha notado el impacto de la subida de costes logísticos y de transporte sobre su rentabilidad. El margen bruto se situó en el 58,7%, cuatro décimas por encima del año anterior pero ligeramente por debajo de las previsiones del mercado, que apuntaban a cerca del 59%. Pese a esa presión, el beneficio bruto alcanzó los 11.596 millones de euros, un 8,3% más, y el beneficio neto llegó a 2.980 millones entre febrero y julio, un 6,8% de incremento que supone además el mejor resultado semestral de la historia del grupo. Con una posición financiera neta de 10.398 millones de euros, un 4% más que el año anterior, Inditex cuenta con la fortaleza financiera necesaria para seguir absorbiendo posibles nuevos incrementos de los costes logísticos mientras persista la inestabilidad en Oriente Medio.

Carlos Zubialde

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