El sector del transporte y la logística cerró el tercer trimestre de 2026 con 1.297.000 ocupados, 57.000 más que en el trimestre anterior, lo que supone un crecimiento del 4,6%, según el informe del mercado laboral que elabora el Foro de Logística a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE. El paro bajó un 4,5%, hasta 68.700 personas, aunque el estudio advierte de que detrás del buen dato de empleo persisten dos desequilibrios que condicionan el futuro del sector, la escasa presencia de mujeres y el envejecimiento de las plantillas.

La mayor parte del crecimiento se concentró en el almacenamiento y las actividades auxiliares, que sumaron 41.100 ocupados, un 12,2% más, y explican siete de cada diez nuevos empleos del trimestre. El transporte aéreo registró el mayor aumento porcentual, del 20,4%, con 13.500 ocupados más, y los servicios postales y de mensajería ganaron 12.500 empleos, un 9,6% más, empujados por el comercio electrónico. En el lado contrario, el transporte terrestre perdió 6.500 ocupados y el marítimo, unos 3.500, una caída que en el caso de la carretera llama la atención en un momento en que el 72% de los cargadores señala la falta de transporte como su principal riesgo, según el último estudio de AECOC.

Las mujeres ocupadas en el sector sumaron 293.400, un 6,6% más, con 18.100 nuevas trabajadoras que se incorporaron sobre todo a la mensajería y al almacenamiento, aunque su peso sigue siendo del 22,6% del empleo total. La diferencia entre actividades es muy marcada, porque las mujeres representan el 35% de los ocupados en el transporte aéreo y el 31% en la mensajería, mientras que en el transporte terrestre, la rama más masculinizada, apenas llegan al 14,2%.

El envejecimiento es el otro problema estructural que señala el informe. Los mayores de 50 años suman 499.500 ocupados, el 38,5% del total, mientras que los menores de 30 son 178.500, el 13,8%, una proporción que anticipa un relevo generacional difícil en los próximos años, sobre todo en los puestos donde la experiencia acumulada es más difícil de sustituir.

A partir de estos datos, el propio sector determina que se puede trabajar en cuatro líneas de trabajo diferentes: la primera pasa por desagregar los perfiles profesionales de almacenamiento, actividades auxiliares y transporte aéreo para conocer mejor sus necesidades de formación, y la segunda por captar y retener talento femenino ante su reducida participación. La tercera propone abordar el peso de los mayores de 50 años con planes de relevo generacional, formación de mandos intermedios y recualificación de los profesionales con experiencia. La cuarta advierte de que el aumento de los asalariados del sector privado, que suman 1.030.500 y representan el 79,4% de la ocupación, no permite por sí solo extraer conclusiones sobre la contratación indefinida, la productividad o la calidad del empleo.

Que el transporte por carretera pierda ocupados mientras cargadores y transportistas discuten sobre la falta de capacidad, y que en esa misma rama solo una de cada siete personas sea mujer, señala dónde está el margen de mejora del sector, porque atraer a más mujeres y jóvenes a la conducción exige revisar las condiciones que hoy los alejan de ella, desde las esperas en los muelles hasta los horarios y la falta de instalaciones adecuadas en carretera.

Carlos Zubialde

contacto@informacionlogistica.com