La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer) vuelve a alertar sobre el progresivo envejecimiento de la flota de transporte por carretera y reclama al Gobierno un Plan Renove que no excluya a las tecnologías diésel de nueva generación, alineando su petición a lo ya dispuesto de forma reciente por parte de la Comisión Europea, de dejar en suspenso la eliminación de los motores de combustión a partir del 2035.
Durante la Asamblea anual celebrada en Madrid el pasado 4 de diciembre de 2025, representantes del Ministerio de Transportes y del Ministerio para la Transición Ecológica expusieron las líneas generales del futuro Plan Social del Clima. En ese contexto, el sector insistió en la urgencia de abordar de forma conjunta tres retos estructurales: el envejecimiento de la flota, la digitalización obligatoria de la documentación y la falta de conductores profesionales.
Desde Fenadismer, se situó la renovación del parque móvil como una prioridad inmediata. Según los datos manejados por la Federación, la edad media de los camiones rígidos supera ya los 14 años, mientras que las cabezas tractoras rondan los 8 años. Esta situación, según la organización, afecta directamente a la competitividad de las empresas, incrementa los costes operativos y dificulta el cumplimiento de los objetivos medioambientales.
Fenadismer considera que la renovación del parque móvil avanza a un ritmo insuficiente y que las actuales políticas de apoyo no se ajustan a la realidad de autónomos y pymes, que representan la base del sector.
La Federación defiende que las ayudas públicas deben contemplar todas las tecnologías capaces de reducir emisiones, incluidos los nuevos vehículos diésel, que siguen siendo una opción clave para muchas pequeñas empresas de transporte. Fenadismer reclama un plan realista que incluya incentivos al achatarramiento y a la renovación, con ayudas concedidas antes de realizar la inversión, para evitar problemas de liquidez en autónomos y microempresas.
En el marco de la Asamblea, el director general de Coordinación Energética, Víctor Marcos Morell, avanzó que el Plan Social del Clima contará con un presupuesto de 6.000 millones de euros y se aprobará a lo largo de 2026. Los fondos procederán de la recaudación del sistema ETS2 y se destinarán a los colectivos más vulnerables de los sectores residencial y del transporte por carretera. En este último caso, el objetivo es facilitar el acceso a vehículos de cero y bajas emisiones y acompañar la transición energética de los pequeños operadores.
La digitalización obligatoria fue otro de los asuntos centrales del encuentro. La directora general de Transporte por Carretera y Ferrocarril, Elena Atance Herreros, recordó que a partir de octubre de 2026 toda la documentación de transporte deberá gestionarse en formato digital. El proceso será progresivo y comenzará con la adaptación de los documentos actuales en papel. Para apoyar esta transición, el Ministerio prevé habilitar una línea específica de ayudas dentro del Plan Nacional del Clima.
Atance también puso el foco en la escasez de conductores profesionales, una problemática agravada por una edad media que ronda los 50 años. En este sentido, destacó la puesta en marcha de una primera línea de ayudas para cubrir parte de los costes de obtención de los permisos profesionales, con la previsión de ampliar y ajustar el programa en futuras convocatorias. Además, anunció que el Ministerio trabaja en la incorporación de los vehículos de 44 toneladas al Observatorio de Costes y en un modelo de estandarización de los centros de carga y descarga, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa y las condiciones laborales.
El presidente de Fenadismer, Carlos Folchi, valoró positivamente la voluntad de la Administración de apoyar a autónomos y pymes, pero insistió en que la modernización del sector debe abordarse sin excluir tecnologías viables. Folchi subrayó que la falta de conductores no puede resolverse únicamente recurriendo a mano de obra extranjera y defendió la necesidad de hacer la profesión más atractiva en España, mejorando las condiciones laborales y la imagen pública del transporte por carretera. A su juicio, el sector necesita un cambio de enfoque que destaque sus oportunidades profesionales y su papel estratégico en la economía.
Carlos Zubialde
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