La carga aérea cerró 2025 con cifras históricas en la red de aeropuertos de Aena en España, consolidando al transporte aéreo como una pieza cada vez más relevante dentro de la cadena logística. Con más de 1,37 millones de toneladas de mercancías movidas a lo largo del año, el sistema aeroportuario español alcanzó un nuevo máximo, impulsado por el crecimiento del comercio internacional, el e-commerce y los flujos de mercancía de alto valor añadido.
El volumen total gestionado en 2025 supone un incremento del 7,2% respecto al ejercicio anterior, una evolución que confirma una tendencia de crecimiento sostenido tras los años de mayor volatilidad. Lejos de ser un repunte puntual, la carga aérea sigue ganando peso como solución logística para sectores que priorizan rapidez, fiabilidad y conexión global.
El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas volvió a situarse como el principal nodo de carga aérea del país. Con más de 840.000 toneladas gestionadas, registró un crecimiento cercano al 10% interanual y firmó el mayor volumen de mercancía comercial de su historia. Madrid refuerza así su papel como hub logístico internacional, especialmente en las conexiones con América Latina y Asia, y como punto de concentración de operadores integradores, transitarios y plataformas de carga.
Barcelona-El Prat también cerró el año con cifras récord. El aeropuerto catalán superó por primera vez las 200.000 toneladas de mercancía, con un crecimiento de dos dígitos respecto a 2024. Este avance refleja la fortaleza del tejido exportador de su área de influencia y el peso creciente de sectores como la farmacéutica, la tecnología o los bienes de consumo de alto valor.
Por detrás de los dos grandes hubs, Zaragoza mantiene su posición como uno de los principales polos logísticos aéreos del país, con cerca de 183.000 toneladas gestionadas en 2025. Aunque su crecimiento fue más moderado, su especialización en carga vinculada al sector textil y a grandes operadores internacionales sigue siendo un elemento diferencial. Vitoria, otro aeropuerto históricamente vinculado a la carga, cerró el ejercicio con un ligero descenso, aunque continúa siendo un enclave estratégico para determinados flujos logísticos.
El último mes del año volvió a confirmar la fortaleza del tráfico aéreo de mercancías. En diciembre, los aeropuertos de Aena transportaron más de 123.000 toneladas, casi un 11% más que en el mismo mes del año anterior. Una cifra especialmente relevante en un periodo marcado por el pico de actividad asociado a la campaña navideña, el ecommerce y las cadenas de suministro de alta rotación.
Desde Aena reconocen que estos récords de tráfico plantean retos importantes en términos de capacidad e infraestructuras. La entidad trabaja ya en el diseño de planes de inversión para los próximos años con el objetivo de garantizar que los aeropuertos puedan absorber el crecimiento previsto sin comprometer la eficiencia operativa. La ampliación y remodelación de instalaciones, especialmente en los principales hubs, será clave para evitar cuellos de botella en un entorno cada vez más exigente.
Desde una perspectiva logística, el crecimiento de la carga aérea plantea una doble lectura, porque confirma la competitividad de España como plataforma logística internacional y su capacidad para atraer flujos de mercancía globales. Pero, por otro, obliga a anticipar inversiones en infraestructuras, digitalización y coordinación intermodal para que el aumento de volumen no se traduzca en mayores tiempos de espera o pérdida de fiabilidad. El récord está marcado; el reto será sostenerlo.
Carlos Zubialde
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