Lineage ha logrado que su instalación de Las Torres de Cotillas, Murcia, sea autorizada como Depósito Aduanero, el primero de estas características que la compañía opera en territorio español. La autorización amplía la red europea de instalaciones con capacidad aduanera del grupo, especializado en logística de temperatura controlada a escala global, que ya supera las 50 instalaciones de este tipo en el continente.
Esta figura permite a Lineage almacenar productos alimentarios a temperatura controlada bajo supervisión aduanera hasta que estén preparados para su comercialización, sin necesidad de liquidar aranceles hasta ese momento. Para los importadores, la ventaja resulta directa, pueden mantener su mercancía almacenada mientras esperan cambios en aranceles y contingentes, o la obtención de autorizaciones regulatorias pendientes, y decidir el momento exacto de introducir el producto en el mercado en función de las condiciones de precio más favorables, lo que reduce costes arancelarios innecesarios y mejora la eficiencia de toda la cadena de suministro.
El régimen de depósito aduanero también refuerza el cumplimiento normativo y la trazabilidad, al mejorar el control sobre inventarios y facilitar la preparación de auditorías, unas capacidades que en el centro murciano se combinan con la infraestructura de cadena de frío propia de Lineage para productos refrigerados y congelados, permitiendo mantener las condiciones de conservación sin comprometer la calidad del producto durante el tiempo que permanezca bajo control aduanero. Daniel Rejón, director de Desarrollo de Negocio para el Sur de Europa en Lineage, ha señalado que esta certificación refleja la inversión continua de la compañía en su red europea, combinando almacenamiento bajo control aduanero con infraestructura de temperatura controlada para ofrecer a sus clientes mayor flexibilidad en un entorno comercial global cada vez más dinámico.
La elección de Las Torres de Cotillas responde a la posición estratégica de la Región de Murcia dentro del mapa logístico del sureste español, con conexiones por carretera que permiten un acceso eficiente al centro peninsular, incluida el área metropolitana de Madrid, y proximidad a los puertos mediterráneos de Cartagena, Alicante y Valencia, que ofrecen alternativas de transporte con infraestructura específica para contenedores refrigerados. La compañía destaca además la conexión con Algeciras, uno de los principales centros de transbordo de España y enlace entre Europa, Asia, África y América, un factor relevante para las cadenas de suministro internacionales que dependen de este tipo de rutas comerciales.
Para el sector logístico murciano, esta autorización confirma el peso creciente de la región como enclave de referencia para la logística de temperatura controlada con proyección internacional, en un momento en el que la capacidad de gestionar almacenamiento bajo régimen aduanero se ha convertido en un factor cada vez más determinante para atraer a importadores que buscan flexibilidad frente a la volatilidad arancelaria que atraviesa el comercio internacional.
Carlos Zubialde





