Zaragoza no eligió este evento por casualidad. La ciudad acogió el pasado 1 de junio el Logistics Tech Future, la jornada de innovación tecnológica para el sector logístico y de transporte organizada por Orange Empresas, en un momento en que la Plataforma Logística de Zaragoza está en plena expansión y consolida su posición como uno de los principales nodos de distribución del sur de Europa. PLAZA cuenta actualmente con 17.000 trabajadores y su segunda ampliación, con 2,4 millones de metros cuadrados nuevos de suelo logístico, está disponible en 2026, con empresas como GLS Spain construyendo un nuevo centro de más de 21.000 metros cuadrados que estará operativo este año y Dachser invirtiendo 14 millones en unas segundas instalaciones en la plataforma.
El evento reunió a representantes del Gobierno de Aragón, operadores logísticos, empresas con flota pesada y proveedores tecnológicos para analizar cómo la inteligencia artificial, el IoT y la automatización están transformando las operaciones del sector. El director general de Transportes del Gobierno de Aragón, Daniel Sánchez Fraile, inauguró la jornada, en la que también participaron el presidente de la CETM, Carmelo González, y responsables de Orange Empresas y Signos IoT, entre otros. Desde el Gobierno aragonés se recordó que el sector logístico representa cerca del 8% del PIB de la Comunidad y genera alrededor de 3.700 empleos directos, según los datos facilitados por la propia administración en el acto.
El diagnóstico que compartieron los participantes no es nuevo, pero sigue siendo pertinente: la adopción tecnológica en el transporte por carretera avanza de forma desigual, con grandes operadores que ya integran herramientas de gestión en tiempo real, optimización de rutas y automatización de almacenes, y un tejido de pymes y autónomos que sigue operando con procesos muy poco digitalizados. La brecha no es solo tecnológica, sino también de capacidad de inversión y de acceso a asesoramiento técnico, algo que los proveedores de conectividad como Orange intentan capitalizar posicionándose como socios estratégicos del sector más allá de la simple provisión de infraestructura de red.
La mesa redonda sobre retos del transporte, con la participación de Carmelo González y el director de ALIA, Ángel Gil, abordó la confluencia de presión normativa y modernización tecnológica que el sector afronta de forma simultánea. Tacógrafos inteligentes, facturación electrónica obligatoria, ETS2 en el horizonte de 2027 y la renovación de flota hacia tecnologías menos emisoras son todos procesos que exigen adaptación digital, no solo inversión en hardware. Sin conectividad fiable y sin sistemas de gestión integrados, cumplir con esa agenda regulatoria resulta más costoso y más lento.
Como cierre, los Premios Logistics Tech Future reconocieron proyectos de Transportes García de la Fuente y Tudefrigo, dos operadoras que combinaron optimización de rutas con gestión más eficiente de recursos, según el comunicado de la organización. Son ejemplos del tipo de mejoras incrementales que el sector puede asumir sin grandes inversiones iniciales y que tienen retorno medible en costes y emisiones.
Zaragoza tiene el suelo, las infraestructuras y la posición geográfica para seguir creciendo como nodo logístico. La Terminal Marítima de Zaragoza registró en enero de 2025 un total de 258 trenes operados, un aumento del 46% respecto al mismo periodo del año anterior, y el corredor ferroviario hacia Algeciras sigue ganando operaciones. Lo que el sector necesita ahora es que esa masa crítica de actividad vaya acompañada de una digitalización que no se limite a los grandes operadores.
Carlos Zubialde





