Los datos del último estudio de mercado CEP europeo publicado por Effigy Consulting dejan poco margen a la interpretación por la claridad de los mismos, y es que la entrega fuera del domicilio creció un 20,6% en Europa en 2024, mientras que la entrega en casa lo hizo un 3,8%. No es una anomalía estadística ni el efecto de un año atípico, es la confirmación, con cifras consolidadas a escala continental, de un cambio en la forma en que los consumidores europeos reciben sus pedidos.
El mercado total alcanzó los 97.400 millones de euros y 20.750 millones de paquetes en 2024, con una previsión de llegar a casi 28.000 millones de envíos en 2029 a una tasa de crecimiento anual del 5,5%. Europa sigue siendo un mercado de paquetería en expansión, pero lo relevante no es el volumen agregado sino su composición. Cerca del 95% del crecimiento incremental previsto hasta 2029 procede de flujos B2C y C2C, no de B2B. Es decir, el motor es el consumidor, y sus hábitos no apuntan a esperar en casa.
El segmento C2C fue el de mayor crecimiento en 2024, con un alza del 10,7%, impulsado en buena medida por plataformas de recomercio como Vinted. Las devoluciones B2C crecieron un 6,4% el año pasado y se proyectan al 8,5% para 2025. Estos flujos tienen algo en común: necesitan infraestructura flexible, desatendida y accesible en múltiples puntos. La taquilla y el punto de conveniencia no son una alternativa al domicilio, son la respuesta más eficiente a cómo se mueve realmente la mercancía hoy.
Los datos de cuota de mercado refuerzan la misma lectura. Amazon lidera Europa con un 13,0% y creció un 9,4%. InPost Group, cuyo modelo se articula en torno a los lockers, avanzó un 22,8%. La mayoría de las compañías que encabezan el ranking de mejores crecimientos en el estudio tienen en común una presencia activa en el negocio de los puntos de entrega fuera del domicilio. No es casualidad.
Europa no es un mercado uniforme en esta transición, ya que tenemos países donde la adopción OOH supera ya el 30-60% de los envíos, mercados maduros que necesitan densificación de red, interoperabilidad entre operadores e integración urbana. Y hay mercados en fase inicial, con crecimientos rápidos pero desde bases bajas, donde la prioridad es ganar presencia física, incorporar nuevos puntos de conveniencia y generar el hábito en el consumidor. Son dos velocidades y dos estrategias distintas, pero orientadas en la misma dirección.
Hay un elemento que el estudio apunta sin desarrollar suficientemente: una parte relevante del volumen de última milla catalogado como doméstico corresponde en realidad a e-commerce transfronterizo. Los paquetes originados en plataformas de origen chino entran a través de almacenes locales y se contabilizan como envíos nacionales. Esto tiene implicaciones directas sobre la selección de ubicaciones, la planificación estacional y la estrategia de red de los operadores. Ignorarlo lleva a infraestimar la volatilidad de ciertos flujos.
Lo que el informe no ofrece, y es precisamente donde se toman las decisiones de estrategia real, es la capa de precisión: el desglose por país de lockers frente a PUDO, los datos de utilización por punto, los parámetros de economía unitaria. Con esas cifras sobre la mesa, el análisis pasaría de confirmación macro a hoja de ruta operativa. Por ahora, el estudio cumple con solidez su función: acreditar que la infraestructura OOH ha dejado de ser un canal complementario para convertirse en parte del sistema de distribución ordinario en Europa.
Carlos Zubialde
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