La empresa de transporte alemana Betz International, con sede en Sonnenbühl (Baden-Württemberg), inicia el 1 de junio la fase formal de su proceso concursal, dos meses después de presentar la solicitud de insolvencia a principios de abril. A diferencia de la mayoría de quiebras en el sector, la compañía sigue operando con cierta normalidad, y su dirección mantiene conversaciones activas con potenciales inversores interesados tanto en el negocio como en la continuidad de la actividad diaria.
Lo que distingue este caso de otros procesos concursales recientes en el transporte europeo es que las dificultades de Betz no responden a una falta de demanda. Según declaró en abril el director general Sven Hess a medios regionales alemanes, los volúmenes de carga se mantenían en niveles altos y con una importante cartera de peticiones de servicios. La insolvencia es el resultado de la confluencia simultánea de varios factores como la ralentización económica, una competencia de precios muy intensa y un incremento de los costes operativos en el transporte por carretera que ninguna medida de optimización interna en el caso de Letz International ha logrado compensar.
El proceso afecta exclusivamente a Betz International GmbH y no se extiende al resto de sociedades del grupo, tal y como ya publicamos en informacionlogistica.com. Actualmente hay alrededor de 140 empleados afectados por el procedimiento concursal, y para la dirección la prioridad es mantener los servicios en marcha, proteger el empleo y preservar las relaciones con clientes y proveedores mientras se resuelve la búsqueda de inversor.
Willi Betz fundó la empresa en 1945 y la desarrolló durante décadas hasta convertirla en uno de los nombres más conocidos del transporte de mercancías por carretera en Europa, con presencia en 25 países, cerca de 8.000 empleados y una facturación anual de aproximadamente 1.000 millones de euros en su mejor momento. La crisis financiera de 2009 marcó un punto de inflexión a partir del cual el grupo fue perdiendo escala y presencia de mercado de forma progresiva.
El caso Betz no es algo aislado en el sector. Según la consultora de reestructuración Falkensteg, las insolvencias en el sector del transporte y la logística en Alemania se mantienen en niveles elevados, con especial presión sobre las empresas de mayor tamaño, donde los costes operativos crecen más rápido que los márgenes. La patronal federal alemana del transporte por carretera BGL advirtió a principios de primavera de un deterioro probable de la situación económica del sector y de una preocupación considerable por la viabilidad financiera de numerosas empresas.
Los próximos meses serán determinantes para saber si Betz International puede continuar como empresa independiente o si su futuro depende de una adquisición parcial o total por parte de un tercero.
Carlos Zubialde
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