Amazon ha anunciado una inversión de más de 10.000 millones de euros para ampliar y modernizar su red logística en Europa, un plan presentado durante el evento Delivering the Future, celebrado en Londres. La propuesta combina automatización intensiva, construcción de nuevos centros de mayor capacidad y la creación de 25.000 puestos de trabajo en los próximos años, concentrados en operaciones, ingeniería, mantenimiento y gestión logística.

El anuncio llega después de lo que la propia compañía ha calificado como un año récord en la región: según sus propias cifras, Amazon destinó más de 60.000 millones de euros a Europa durante 2025, la mayor inversión anual registrada hasta ahora en el continente. El nuevo desembolso pretende consolidar esa posición y acelerar la transformación de una infraestructura que ya opera a escala industrial en varios países europeos.

El eje tecnológico del plan pasa por el despliegue de nuevas generaciones de robótica en los centros logísticos. Entre los sistemas presentados destaca Proteus, el primer robot autónomo de Amazon diseñado para operar en espacios compartidos con personas sin necesidad de zonas restringidas. Según ha declarado la propia compañía, la nueva versión del robot podrá recibir instrucciones en lenguaje natural y asumir tareas como el transporte de carros de gran peso o desplazamientos repetitivos dentro de las instalaciones. Su llegada a Europa está prevista para el primer semestre de 2027, ya que actualmente se encuentra en fase de pruebas.

A Proteus se suman otros dos sistemas que forman parte del mismo paquete de inversión. Vulcan es el primer sistema robótico de Amazon capaz de percibir la textura y consistencia de los objetos que manipula, lo que mejora la precisión en la preparación de pedidos. STARK, por su parte, es una solución colaborativa orientada a la manipulación de contenedores en tareas físicamente exigentes. Tras implantarse por primera vez en Barcelona, está previsto que STARK se extienda a otros 15 centros logísticos europeos antes de 2027.

La velocidad de entrega ocupa un lugar central en la estrategia presentada en Londres. Mariangela Marseglia, vicepresidenta de Amazon Europa, destacó el papel de los microcentros y de las mejoras en toda la cadena como palanca para reducir tiempos de respuesta. La compañía prevé que su servicio de entregas en 30 minutos alcance a decenas de millones de personas en todo el mundo antes de que finalice 2026.

En paralelo a la expansión tecnológica, Amazon ha anunciado una inversión de 800 millones de euros en su programa global de formación, con el objetivo de que cerca de medio millón de profesionales adquieran nuevas competencias asociadas a las exigencias del entorno automatizado. En Europa, la compañía emplea actualmente a unas 230.000 personas, según sus propios datos.

El anuncio no llega sin contradicciones visibles. Amazon ha reconocido haber recortado alrededor de 30.000 puestos de trabajo en todo el mundo en los últimos meses, aunque ha señalado que esa reestructuración no ha afectado a sus operaciones logísticas. La convivencia entre ambas cifras —empleo destruido a nivel global, empleo prometido en logística europea— refleja una reorganización interna cuyo alcance real aún está por concretar sobre el terreno.

Para el sector logístico europeo, el movimiento de Amazon tiene implicaciones que van más allá de la propia compañía. Una red más automatizada, con mayor capacidad operativa y tiempos de entrega más cortos, presionará aún más a los operadores que dan servicio a la plataforma y a quienes compiten con ella en el segmento de la última milla, un mercado ya altamente tensionado en las principales ciudades europeas. Los actuales proveedores de transporte de Amazon estarán con el ojo puesto en cómo se distribuyen esas nuevas rutas y qué parte del volumen queda en manos de terceros y qué parte pasa a gestionarse de forma interna.

Carlos Zubialde

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