InPost ha incorporado a su aplicación una funcionalidad denominada Remote Opening que permite abrir el casillero para recoger un paquete directamente desde el teléfono, sin necesidad de interactuar con la pantalla del terminal. La operativa se reduce a cinco pasos: acudir al locker, abrir la aplicación de InPost, pulsar el botón de apertura, recoger el paquete y cerrar. El sistema verifica automáticamente si el casillero queda cerrado y permite reabrirlo antes de finalizar la gestión en caso de cierre accidental.
La novedad tiene una dimensión de accesibilidad que va más allá de la comodidad habitual de este tipo de actualizaciones, ya que la compañía polaca señala expresamente que la funcionalidad facilita el uso a personas con movilidad reducida o con dificultades de visión, dos perfiles de usuario para los que las pantallas táctiles de los terminales de autoservicio suelen representar una barrera real.
Para el sector de la última milla, el movimiento de InPost apunta en una dirección que cada vez más operadores de redes OOH están explorando: reducir la fricción en el punto de recogida desplazando la interacción al dispositivo personal del usuario, donde la experiencia es más controlable y personalizable que en un terminal compartido. En una red con el volumen de InPost en España y Europa, incluso mejoras marginales en el tiempo medio de recogida por usuario tienen un impacto agregado relevante sobre la rotación de los casilleros, especialmente en localizaciones de alta demanda donde la ocupación sostenida es una variable crítica para la eficiencia del servicio.
Carlos Zubialde





